La palabra "atemporal" se suele aplicar a las obras de Shakespeare, que siguen llenando teatros 400 años después de escritas.

Pero el tiempo está bastante presente en dos nuevas producciones de sus obras en Londres. Ambas son comedias muy queridas, ambas tienen un elenco estelar, pero fuera de eso no tienen similitudes.

"Sueño de una noche de verano", en el teatro Noel Coward, pone énfasis en los jóvenes y "Mucho ruido y pocas nueces" en el Old Vic en la madurez.

"Mucho ruido y pocas nueces" tiene un pedigrí que haría babear a cualquier amante del teatro: dirigida por el actor ganador del Tony Mark Rylance, ex director artístico del teatro Globe de Shakespeare, protagonizada por Vanessa Redgrave y James Earl Jones como los peleoneros Beatriz y Benedick, dos solterones obligados a admitir que están enamorados.

Redgrave, de 76 años, y Jones, de 82, son grandes actores de su generación y han demostrado una gran química en el escenario en "El chofer y la señora Daisy". También son actores mucho mayores a los que suelen interpretar al dúo discutidor. No es discriminación señalar esto, Rylance ha dicho que la edad es un tema principal en la producción. Y la elección de elenco le da a algunos diálogos una fuerza extra como cuando Benedick saluda a Beatriz diciéndole "¿Todavía estás viva?".

Los críticos coincidieron: Es poco convencional, incluso atrevida, pero no es un éxito.

Michael Billington de The Guardian le dio sólo una estrella de cinco el viernes, calificándola como una producción "desabrida" de una "rareza mal dirigida", con un montaje poco efectivo y un elenco extraño.

"Dejan a dos grandes actores luchando por encontrar su personaje e incluso sus diálogos", escribió Billington.

Hubo algo de reconocimiento para su montaje ubicado en la década de 1940 en un pueblito inglés donde se aloja una banda de soldados estadounidenses en su mayoría de raza negra, y por el espíritu travieso que se deja entrever bajo la superficie de la producción de Rylance.

Libby Purves del The Times la calificó como "una de las noches más raras por las que he pasado", pero le dio cuatro estrellas encantada con la "magnífica disciplina" de Redgrave y "la comiquísima expresividad física y la sincronización" de Jones.

En cambio "Sueño de una noche de verano", dirigida por Michael Grandage, es una producción joven con un ritmo rápido de la comedia mágica que tiene como fuerte a dos estrellas de la televisión: la actriz Sheridan Smith y David Walliams del programa Little Britain.

Smith, quien ha sido aclamada como una actriz teatral versátil en obras como "Legalmente rubia: El musical" o "Hedda Gabler", interpreta en la obra de Shakespeare a la reina hada Titania.

Walliams es Bottom, el tejedor transformado en asno por el travieso espíritu Puck en la obra en la que un grupo de jóvenes amantes que sufre un encanto que los transforma en una noche de verano. Su actuación completa y excéntrica se ganó a casi todos los reseñadores. Paul Taylor del Independent dijo que Walliams era "encantadoramente divertido" aunque Charles Spencer del Daily Telegraph dijo que no le gustó su "comportamiento zalamero y arrogante".

La actuación de Walliams agradable al público es típica de una producción segura, interpretada con mucha garra, lo que le da al bosque mágico una vibra exótica de Woodstock. Entre descargas de rock y cabellos teñidos, el rey de las hadas Oberon (Padraic Delaney) se mueve como un rockero con el torso desnudo mientras que Titania es una madre hada estilo Janis Joplin para una banda de espíritus.

También hay bastante carne fresca en el escenario cuando el cuarteto de jóvenes amantes juega y se dice improperios sensuales en el bosque.

Aunque algunos reseñadores dijeron que la producción no los conmovió como podría, sí les hizo reír bastante.

"Mucho ruido y pocas nueces" estará en el Old Vic hasta el 30 de noviembre y "A Midsummer Night's Dream" estará en el Teatro Noel Coward hasta el 16 de noviembre.