Suele suceder que un médico no sabe con certeza qué causa fiebre a su paciente, entonces receta antibióticos como precaución, pero esos medicamentos no funcionan si es un virus el que provoca la enfermedad.

Investigadores de la Universidad de Duke están desarrollando un análisis de sangre que permitirá diagnosticar con mayor precisión cuando una enfermedad respiratoria es causada por un virus en lugar de una bacteria, con lo que se espera reducir el uso de antibióticos.

Se toma una huella del sistema inmunológico del paciente para saber cómo reacciona para combatir a los agentes infecciosos, método muy diferente del que se usa actualmente para diagnosticar las infecciones. Si las pruebas arrojan resultados positivos, los médicos podrán prevenir amenazas como la próxima pandemia de gripe o el ataque del misterioso coronavirus del medio oriente (MERS por sus siglas en inglés).

La "firma viral puede ser una herramienta poderosa y quizá provoque una transformación", dijo el doctor Geoffrey Ginsburg, jefe de medicina genómica de la Universidad de Duke, quien encabeza el equipo que el miércoles presentó evidencia de que la prueba puede funcionar.

Actualmente, cuando no hay suficientes síntomas para elaborar un diagnóstico, la intuición del médico define qué análisis deben realizarse, mediante exámenes que buscan la presencia de un agente patógeno en particular. Si el paciente tiene fiebre y tos, y se está en época de frío, se hace un examen para detectar el virus de la gripe. Si se tiene dolor de garganta, lo más probable es que se hagan pruebas para detectar una bacteria. Una prueba que resulta negativa puede hacer que el doctor pida otra o que trate de adivinar cuál es el motivo del mal.

Adicionalmente, las pruebas que se hacen en los centros de trabajo no siempre son precisas por lo que los pacientes deben hacerse exámenes sanguíneos y los resultados de laboratorio pueden tardar días.

"Este es un problema con el que nos enfrentamos a menudo", dijo el doctor Octavio Ramilo, jefe de enfermedades infecciosas en el hospital infantil Nationwide en Columbus, Ohio, quien no forma parte del equipo que desarrolla la nueva prueba. En niños es común que los síntomas de un mal causado por un virus del sistema respiratorio y una infección bacterial "en su etapa inicial sean sumamente parecidos".

De ahí que investigadores de diferentes universidades estén tratando de aprovechar un descubrimiento reciente: cuando el sistema inmunológico detecta a un organismo nocivo se activan genes específicos para combatir una infección viral, distintos de los que enfrentarían a una infección por hongos.

Aparentemente, esos sutiles cambios moleculares ocurren antes de que el paciente sienta síntoma alguno, forman distintos patrones de ácido ribonucleico y proteínas para formar lo que se conoce como huella genómica.

El equipo de la universidad de Duke ha identificado 30 genes que se activan en forma distinta durante un ataque por virus. En esencia, la prueba es una imagen congelada que muestra "qué están haciendo esos genes en el momento en que se captura" la imagen, explicó la investigadora en jefe de Duke, Aimee Zaas, especialista en enfermedades infecciosas.