El ministro principal de Escocia, el independentista Alex Salmond, liderará hoy un debate en el Parlamento sobre el futuro de la región, cuando queda un año exacto para que se celebre el referéndum sobre la independencia escocesa.

El 18 de septiembre de 2014 los escoceses deberán responder a la pregunta: "¿Debería Escocia ser un país independiente? y, a doce meses de ese plebiscito, esta cuestión continúa siendo hoy un interrogante entre sondeos que revelan posturas contradictorias entre los votantes.

Tanto Salmond como el ministro británico para Escocia, Michael Moore, creen que el referéndum sobre la independencia será "una oportunidad única" que definirá el futuro de los escoceses.

Los defensores del "sí", encabezados por Salmond, y los del "no", con Moore a la cabeza, han elevado el tono de su discurso en los últimos días para intentar captar al amplio núcleo de indecisos cuyo voto será crucial en el plebiscito de 2014.

"Hoy queda un año para la mayor oportunidad que ha tenido nunca Escocia", dijo el gobernante del Partido Nacionalista Escocés (SNP) en unas declaraciones hechas antes de la celebración del debate en el Parlamento de Escocia.

Según Salmond, "referendos como éste son eventos que ocurren una vez en una generación, lo que significa que el voto del 18 de septiembre del próximo año será la oportunidad de toda una vida para muchos escoceses, pues tendremos la ocasión de elegir el futuro de nuestro país".

El líder del SNP defendió que Escocia "es más que capaz de permitirse ser un país independiente de éxito".

"Tenemos ventajas enormes en cuanto a recursos humanos y naturales, pero necesitamos las herramientas políticas y económicas para ayudarnos a crear una sociedad más justa", alertó.

Por su parte, el ministro británico para Escocia, Michael Moore, subrayó hoy que en un plazo de doce meses, los ciudadanos podrán tomar una determinación que "afectará para siempre al futuro" de la nación.

"Es un momento totalmente definitorio y la oportunidad de toda una vida. Y por eso confío en que las personas pensarán cuidadosamente para prepararse para la votación", señaló.

Según Moore, Escocia "será más fuerte, más segura y más próspera si continúa siendo parte del Reino Unido".

La mayoría de las encuestas dan la victoria a los "unionistas" -partidarios de permanecer en el Reino Unido-, con un apoyo de solo entre el 25 y el 37 % a la independencia.

No obstante, un reciente sondeo encargado por el Gobierno escocés indicó que, entre los votantes que saben con certeza que participarán en la consulta, un 44 % elegirá la secesión, frente a un 43 % que votará en contra.