El Senado italiano dio hoy el primer paso para que el ex primer ministro Silvio Berlusconi abandone su escaño en aplicación de la llamada "ley Severino", tras la condena en firme a 4 años de prisión por fraude fiscal que dictó el Tribunal Supremo el pasado 1 de agosto.

La Junta para las Elecciones y la Inmunidad de la Cámara alta rechazó por 15 votos en contra y 1 a favor el planteamiento de legitimidad del escaño de "il Cavaliere" que había expuesto el partido de Berlusconi, el conservador Pueblo de la Libertad (PDL), en este proceso que comenzó el 9 de septiembre.

Entre los senadores que rechazaron la solicitud de mantener la legitimidad de Berlusconi y que se detuviera el proceso figuran los ocho de su principal socio de Gobierno, el Partido Demócrata (PD) del primer ministro Enrico Letta, una división de opiniones que ha generado tensiones en el seno de la coalición recientemente.

Los senadores del PDL que forman parte de esta comisión parlamentaria, a excepción del ponente de la defensa de Berlusconi, Andrea Augello, no participaron en la votación final, al abandonar la sala antes de que empezara, tras comprobar cómo habían sido rechazadas previamente dos exigencias suyas.

La votación supone el rechazo a los planteamientos del ponente del PDL y la continuación del proceso para decidir si debe aplicarse a Berlusconi la llamada "ley Severino" del Ejecutivo de Mario Monti, aprobada en diciembre pasado y que establece la imposibilidad de presentarse a elecciones o la expulsión del Parlamento de personas condenadas en firme a penas superiores a dos años de cárcel.

Sobre la interpretación de esta norma se centra la decisión que deberá tomar la Junta, que tendrá que pasar después al voto definitivo en el pleno del Senado, el cual, según recoge el reglamento, habrá de hacerse de modo secreto, aunque hay quien pide que se dé a conocer el sentido en el que vota cada parlamentario.

El rechazo de los planteamientos del PDL hizo que la Junta para las Elecciones y la Inmunidad, comisión encargada de dictaminar la idoneidad de los senadores para su cargo, tuviera que sustituir a Augello como ponente y diera el encargo a un senador de Izquierda Ecología Libertad (SEL) para una nueva exposición, previsiblemente en contra de Berlusconi, que deberá ser votada antes de ir al pleno.

El PDL había pedido entre otras cosas que se detuviera este proceso y se pidiera un dictamen sobre la "ley Severino" al Tribunal Constitucional italiano y/o a la Corte de Justicia de la Unión Europea de Luxemburgo, para que, en el caso de esta última, se decida si la norma contraviene o no el derecho comunitario.

La votación de hoy había generado gran expectación, ante la posibilidad de que el "no" del PD a las exigencias del partido de Berlusconi pudiera suponer el final de la coalición de Gobierno, una cuestión que parece haber quedado aparcada en las últimas semanas.

Horas antes de la votación, el propio Berlusconi lanzó un muy esperado mensaje en vídeo en el que no hizo referencia directa a este asunto, aunque dio un sentido indirecto de continuidad al Gobierno, al asegurar que los ministros de su formación habían preparado nuevas medidas económicas.

Mañana está previsto que "il Cavaliere" regrese a Roma, donde se prevé que se reúna con los ministros de su formación, incluido el "número dos" del Gobierno y titular de Interior, Angelino Alfano.