El miércoles comenzó la construcción de un memorial permanente a las 100 personas que perdieron la vida en el incendio de un club nocturno cuando cuadrillas de trabajadores levantaron una cerca alrededor del perímetro donde una vez estuvo el club The Station.

En los años transcurridos desde el incendio del 20 de febrero de 2003, provocado por fuegos pirotécnicos de la banda de rock Great White, en el lugar había un memorial improvisado de cruces, fotografías, animales de peluche y otros recuerdos de los fallecidos. La gente iba al lugar a diario a presentar sus respetos, entre ellos familiares y amigos de los fallecidos y los más de 200 lesionados y otros que tienen alguna relación con el desastre.

La verja cerrará el acceso al lugar hasta que se inaugure en calidad de parque memorial permanente. La Fundación por el Memorial del Incendio del Club The Station, que lidera el proyecto, calcula que se terminará el próximo año.

El miércoles, varias personas con y sin relación con el incendio se detuvieron para echar un vistazo al terreno y para marcar el comienzo de un nuevo capítulo.

Shawn Corbett, cuyo hermano, Edward Bradley Corbett III, falleció en el incendio, dijo que después del desastre sintió tanto pesar que incluso contempló suicidarse. Otro familiar de una víctima lo convenció de venir al lugar. Cuando llegó no podía bajarse de su vehículo, pero a final de cuentas lo logró y ahora viene todos los días.

Corbett comenzó a ocuparse del lugar, recogiendo colillas de cigarrillos. Al final se convirtió en cuidador permanente de facto. Cortaba la hierba, enderezaba las cruces derribadas por el mal tiempo y se ocupaba de todo lo demás. El hombre ha sido un miembro clave de la junta directiva de la fundación, y el miércoles dijo que una vez que se construya el memorial "seré libre".

"Esta tierra me salvó la vida, literalmente", dijo. "Tomó todo el odio y lo negativo y lo convirtió en algo positivo".