En el arranque de la fase de grupos de la Liga de Campeones, Barcelona y Ajax disputan el miércoles un partido con múltiples puntos de encuentro en la historia hermanada de ambos clubes pero, curiosamente, ningún cruce previo en la máxima competición europea.

El Barsa, campeón en tres de las últimas ocho ediciones pero eliminado consecutivamente en dos semifinales, aspira a coronarse de nuevo bajo la dirección de su entrenador debutante, el argentino Gerardo Martino, y quitarse el mal sabor de boca del traspié frente al vigente monarca, el Bayern

Munich, que le endosó un global de 7-0 en el pasado torneo.

Enfrente tendrá a un Ajax que ostenta cuatro copas de Europa en sus vitrinas, aunque la última data de 1995. El legendario club holandés siempre ha tenido una conexión especial con la entidad azulgrana desde que esta fichara a su gran astro, Johan Cruyff, como jugador en 1973, y posteriormente como entrenador en 1988, cuando acabaría marcando época con la conquista del primer título continental por parte del Barsa.

El Ajax, que desde su último gran triunfo ha sufrido una incesante fuga de talentos, marcha cuarto clasificado en la competición doméstica que lidera el Zwolle, al que ganó por 2-1 el sábado. El adiós de Christian Eriksen y Toby Alderweireld, entre otros emigrados, ha restado potencial al equipo dirigido por el también ex azulgrana Frank De Boer, que presenta como atractivo el regreso al Camp Nou de Bojan Krkic, criado en la cantera catalana pero en busca de un rol protagonista en Amsterdam, todavía pendiente.

En su reencuentro con el equipo "culé", Krkic se topará con una de esas estrellas que le barrieron el puesto como el brasileño Neymar y al entrenador que jamás tuvo ocasión de valorarle en persona: Martino, quien ha iniciado con gran éxito de resultados su etapa barcelonista.

Tras la conquista de su primer título con la Supercopa, el rosarino ha gozado de un arranque inmaculado con cuatro victorias en cuatro partidos de liga. Pero el juego es otra cosa, y preocupa en el entorno azulgrana por el sufrimiento excesivo en la consecución de los triunfos, el último cardíaco contra el Sevilla, cuando el astro argentino Lionel Messi fabricó el tanto decisivo del chileno Alexis Sánchez en los descuentos.

La victoria se cobró la baja del lateral Jordi Alba por lesión, con lo que Martino deberá improvisar la zaga ante un Ajax habituado a jugar tradicionalmente con tres delanteros y cuyo máximo goleador es Kolbeinn Sigthorsson con tres tantos en seis partidos. Precisamente la proporción inversa de Messi en el bando contrario: media docena de dianas en tres cotejos.

La fragilidad defensiva del Barsa, pendiente de la recuperación del capitán Carles Puyol, es punto de debate candente entre la afición "culé", que ha visto batido el arco de Valdés en seis ocasiones en los últimos dos choques, pese a las estelares intervenciones del arquero internacional.

"El objetivo principal es la liga, pero el equipo tiene muchas ganas de empezar bien, que es básico, porque luego las cosas se complican. El año pasados recibimos demasiadas críticas", consideró el martes el central Gerard Piqué.

El Ajax espera que su visita al Camp Nou sirva de punto de inflexión en su trayectoria europea, y el club pueda clasificar a la siguiente ronda, que no saborea desde 2005.

Martino, en tanto, inicia su andadura europea con la difícil misión de convertirse en el primer entrenador argentino en ganar la copa de Europa desde que lo hiciera Helenio Herrera con el Inter de Milán en 1965.

"Me genera una gran ilusión y tengo muchas expectativas para que el equipo protagonice esta competencia", dijo Martino, quien también consideró que "tenemos errores por resolver y cambiaremos lo que tengamos que cambiar", y sostuvo que "no ganar ningún título sería un fracaso, tal como dije a mi llegada".