El deporte del béisbol de las Grandes Ligas se unió hoy con actos de un minuto de silencio a través de todos los campos donde están programados partidos de la competición regular, en memoria de las víctimas de la masacre vivida por la mañana, en Washington.

También quedó suspendido el partido que en la capital de la nación tenían programado disputar por la noche el equipo local de los Nacionales de Washington contra los Bravos de Atlanta.

Los directivos de ambos equipos decidieron que el partido se jugara mañana, martes, en una doble jornada, de acuerdo a lo que informó la organización de los Nacionales.

La decisión de la suspensión del partido llegó después que se fue conociendo la gravedad del asalto que hizo por la mañana un pistolero, exmilitar, que entró en las dependencias de la sede central de la Armada en Washington y mató a 12 personas e hirió de gravedad al menos a otras 14, tres de ellas en estado crítico.

El autor de la masacre, que fue abatido por la policía, responde al nombre de Aaron Alexis, de 34 años, y hasta enero de 2011 ejerció como electricista en un escuadrón cuya base se encuentra en la ciudad texana de Fort Worth.

La suspensión del partido entre los Nacionales (79-70) y los Bravos (89-60) se da cuando comienza la penúltima semana de la temporada regular en la que el equipo de Atlanta tiene prácticamente ya conseguido el título de la División Este del "Viejo Circuito" y asegurado su pase a la fase final.

Mientras que los Nacionales, que han logrado ocho triunfos en los últimos 10 partidos disputados, luchan por conseguir un boleto de comodín que le permita también estar en la fase final.

Los Nacionales ahora está a cuatro juegos de los Rojos de Cincinnati que también lucha por conseguir el segundo boleto.

"Todos en la organización de los Nacionales estamos profundamente tristes al enterarnos del trágico suceso ocurrido esta mañana a poca distancia del Nationals Park. Nuestros pensamientos y oraciones están con las familias de las víctimas", declaró el equipo de los Nacionales en el comunicado oficial.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama, calificó las acciones de Alexis, oriundo de Nueva York, de acto "cobarde" y reiteró que haría todo lo que esté en su poder para evitar otra masacre en el país.