La exsecretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton recibió hoy un doctorado honorífico en Derecho en la universidad escocesa de St. Andrews durante una ceremonia que conmemoró el sexcentésimo aniversario del centro educativo.

En su primera visita exterior desde que abandonó la jefatura de la diplomacia estadounidense en febrero, Clinton, política y abogada de 65 años, recogió un título que la universidad le entregó por su dedicación a promover "la educación, los derechos humanos, la democracia, la sociedad civil y las oportunidades para la mujer en el mundo".

Clinton pronunció un discurso de graduación durante una ceremonia en la que también fueron nombrados doctores "honoris causa" otras figuras relevantes en diversos campos como el antiguo arzobispo de Canterbury Rowan Williams, el padre de la web Tim Berners-Lee, la primatóloga Jane Goodall y el físico Peter Higgs.

"Necesitamos más voces que se levanten en favor de los derechos humanos universales", afirmó la estadounidense, que en 2008 disputó a Barack Obama la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos.

"Es importante que mientras nos abrimos paso en este nuevo siglo llevemos con nosotros la visión de que cualquier individuo del mundo, sin importar su género, religión, raza, etnia u orientación, debería poder contribuir a sus sociedad y tener la oportunidad de vivir según las potencialidades que le otorgó Dios", dijo Clinton.

La vicerectora de la universidad, Louise Richardson, se refirió por su parte a la exsecretaria de Estados Unidos como "una de las mujeres con más influencia del mundo" y resaltó que "como mujer de Estado, senadora y política nunca ha evitado afrontar las cuestiones más complicadas".

"Ha trabajado para hacer del mundo un lugar mejor, para inspirar a otros, ha hablado por aquellos que no tienen voz y ha luchado para sobresalir", afirmó Richardson, que subrayó que la universidad se siente "honrada de que ella participe en la celebración" de sus 600 años.

Al inicio del acto, el rector de la universidad, Walter Menzies, leyó una carta del príncipe Guillermo de Inglaterra, que conoció a su esposa Catalina, duquesa de Cambridge, cuando ambos estudiaban en St. Andrews.

"Como orgulloso padre primerizo, últimamente he pensado más que nunca sobre el mundo que heredarán nuestros hijos y sobre el papel de la educación, la investigación y el coraje intelectual", resaltó el príncipe en su misiva.

"Estoy encantado de ofrecer mis felicitaciones a todos los graduados honorarios y mis más sinceras felicitaciones a una institución que quizás tiene 600 años de antigüedad, pero que nunca ha sido tan vital como ahora", señaló Guillermo.

Menzies leyó asimismo un mensaje del todavía secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarciso Bertone, que será sustituido en octubre, en el que trasladaba las felicitaciones del Papa Francisco.

"Su Santidad el Papa Francisco recibió con agrado la información sobre las celebraciones del 600 aniversario de la fundación de la universidad de St. Andrews y envía cordiales saludos a todos los que toman parte en ella", escribió el cardenal.