Alrededor de una treintena de personas se concentró hoy frente a la Casa Blanca para pedir un indulto presidencial de Barack Obama que deje en libertad a los agentes cubanos detenidos hace 15 años y condenados en 2001.

Los manifestantes marcharon frente a la mansión presidencial al grito de "Obama devuélvenos a 'Los Cinco'", como se conoce al grupo de agentes detenidos en el país norteamericano, de los cuales ya uno está en libertad en Cuba.

Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González, condenados en 2001 en Florida, siguen cumpliendo condena en cárceles federales, mientras que René González está en Cuba desde el pasado abril aprovechando un permiso en su libertad vigilada.

José Pertierra, abogado que ha pedido la detención y extradición por EE.UU. del exagente cubano-venezolano de la CIA Luis Posada Carriles y vinculado al proceso de los agentes cubanos, indicó a Efe que "'Los Cinco' fueron acusados injustamente en Miami, una ciudad sumamente contraria a Cuba, donde existe un odio tremendo contra la revolución".

"Pedimos al presidente Obama que ejerza su mandato constitucional bajo el articulo 2 de la Constitución y libere a 'Los Cinco' de un simple plumazo, algo que puede hacer esta tarde misma con una clemencia ejecutiva", pidió Pertierra.

Los manifestantes también pidieron la extradición de Posada Carriles, algo que han solicitado Venezuela, Panamá y Cuba.

Posada Carriles es considerado por el régimen castrista un terrorista por la voladura en 1976 de un avión de Cubana de Aviación con 73 personas a bordo y por los atentados contra varios hoteles de la capital cubana en 1997.

En la protesta también se pudieron ver las cintas amarillas que se han convertido en el símbolo de las protestas en Cuba a favor de la liberación de los cuatro agentes que aún tienen que cumplir condena en Estados Unidos, considerados como héroes en la isla.

Los carteles que portaban los manifestantes, algunos de ellos estadounidenses, pedían el "fin de una prisión injusta" o "liberen a Los Cinco ahora".

Los cinco agentes cubanos fueron detenidos en 1998 y condenados en 2001 a diversas penas. Sobre Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino pesan condenas a cadena perpetua, mientras que Fernando González fue sentenciado a 19 años y René González a 15 años.

Los cinco admitieron que eran agentes del Gobierno cubano "no declarados" ante Washington, pero dijeron espiar a "grupos terroristas de exiliados" que conspiraban contra el entonces presidente Fidel Castro, y no al Gobierno estadounidense.

Su proceso se ha convertido en uno de los principales escollos para la normalización de las relaciones con el Gobierno de Raúl Castro desde la llegada de Obama.

Asimismo, el caso de "Los Cinco" se ha visto ligado al del subcontratista estadounidense Alan Gross, preso en Cuba desde 2009 y acusado en 2011 de ser un espía al servicio de Estados Unidos, por haber provisto de equipo de internet a miembros de la comunidad judía cubana.

"Tanto el caso de 'Los Cinco' como el de Alan Gross son un producto de la Guerra Fría y eso ya se acabó. Si el presidente Obama quiere moverse hacia el futuro en sus relaciones con Cuba y con América Latina debería buscar la manera de solucionar el problema tanto para Alan Gross como para 'Los Cinco'", explicó Pertierra.

"No ha habido mejor coyuntura política para la liberación de 'Los Cinco' que ahora", opinó Pertierra.

Desde la llegada de Obama, Estados Unidos ha flexibilizado las restricciones de viajes y remesas a Cuba, pero para mejorar sus relaciones con el castrismo el Departamento de Estado sigue sin ver avances en el caso de Gross o, a nivel político, hacia nuevas reformas en la isla.