Landon Donovan no sólo está de vuelta, sino que regresó mejor que nunca.

Un sabático de cuatro meses le costó su puesto en la selección nacional de Estados Unidos, pero el jugador de 31 años de edad se reincorporó al grupo en julio y llevó a los estadounidenses a la victoria en la Copa Oro de la CONCACAF. Eso le valió un puesto en el equipo titular cuando las eliminatorias para la Copa del Mundo se reanudaron, y un pase y un gol suyo llevaron al equipo de las barras y las estrellas a un triunfo 2-0 el martes sobre México que les aseguró su clasificación a Brasil 2014.

"Creo firmemente que la vida me está tratando como se supone que debería, y estoy destinado a estar aquí en este momento", dijo Donovan después de la victoria del martes. "Así que me alegra poder ser parte de esto".

Donovan llamó por primera vez la atención durante el mundial Sub17 de la FIFA en 1999, donde ganó el Balón de Oro como el jugador más valioso y Estados Unidos avanzó hasta las semifinales. Ahora está en camino de su cuarta Copa del Mundo.

Ha sido titular en los 12 partidos que Estados Unidos ha disputado en los últimos tres torneos, y anotó tantos contra Polonia, México, Eslovenia, Argelia y Ghana.

Sin embargo, hace unos meses, no sabía si podría volver a vestir la camiseta de su país.

Agotado después de ayudar al Galaxy de Los Angeles a conquistar su segundo título consecutivo en la MLS el pasado 1 de diciembre, Donovan no estaba seguro hasta mediados de enero si quería seguir jugando. Se perdió la pretemporada y no regresó al campo de Los Angeles hasta el 30 de marzo.

El técnico de Estados Unidos, el alemán Jürgen Klinsmann, lo ignoró durante tres partidos de eliminatorias en junio, y argumentó que había jugadores que estaban por delante de él en la nómina. Graham Zusi, de Kansas City, había asumido el peso de ser el titular como mediocampista a la derecha.

La oportunidad de Donovan llegó en la Copa de Oro, cuando Klinsmann usó una suerte de equipo "B'', mientras los jugadores habituales que juegan en Europa estaban de vacaciones y regresaban a sus clubes antes de la nueva temporada. Donovan anotó cinco tantos y dio siete pases para gol, lo que le bastó para ganar otro premio al Jugador Más Valioso del torneo.

"Siempre dijimos que Landon es una parte importante de nuestro equipo, y las cosas por las que tuvo que pasar fueron su decisión, y no tuvimos problema con eso", dijo Klinsmann. "Pero también tenía que entender que no puede dar nada por sentado. Él tiene que trabajar su camino de regreso. Él tiene que luchar su camino de regreso. Y eso es lo que hizo con la Copa de Oro, para empezar, y ahora al venir aquí. Él entiende el mensaje claro de que nadie tiene un lugar garantizado".

Durante el partido del viernes en Costa Rica y el partido del martes en el estadio del Crew de Columbus, Donovan pareció rejuvenecido. A pesar de la conjuntivitis que convirtió su ojo derecho en una angosta hendidura, sus tiros de esquina fueron precisos y prepararon el primer gol de Eddie Johnson contra El Tri. Tuvo intercambios precisos con Clint Dempsey e incluso retrocedió para ayudar en la defensa.

Era exactamente lo que sus compatriotas extrañaron cuando Donovan estaba viajando por el mundo a comienzos de año y dudaba sobre su futuro.

"Decíamos mientras él estaba en Camboya haciendo senderismo o donde quiera que estuviera, que es un tipo que cuando está en el campo, inspira miedo en cualquier adversario", dijo el portero Tim Howard. "(Los rivales) no pueden doblar la marca sobre Deuce (Dempsey) y no pueden sacarlo del partido cuando tienen que preocuparse por Landon".

Donovan ya posee dos récords con la selección estadounidense: el de más goles anotados, con 57 tantos, y el mayor número de pases de gol con 57. Con 153 partidos internacionales está a 11 de la marca que ostenta Cobi Jones.