Brandt Snedeker estuvo consiguiendo el jueves tantos birdies que incluso un putt de 5,5 metros (18 pies) pareció de mero trámite.

Cuando terminó su asombrosa ronda en el Campeonato BMW, tenía en su tarjeta siete birdies y un total de 63 golpes, ocho bajo el par de campo, en un borrascoso campo de Conway Farms.

"Uno entra en rachas como esa, uno se emociona por el próximo hoyo porque sabe que algo bueno va a ocurrir, porque uno está en tan buen estado de ánimo y todo va en la dirección correcta", comentó Snedeker.

En este caso, todo le estuvo embocando: un putt de 4,5 metros (15 pies) desde el borde del green del hoyo 13 y otro de la misma distancia en el siguiente hoyo cuando utilizó la pala de su sand wedge para sacar la bola del rough corto.

Eso le dio un golpe de ventaja sobre Zach Johnson en el tercer torneo de playoff de la Copa FedEx. Tiger Woods sonó disgustado con su ronda de 66 golpes, principalmente porque tuvo un par de bogeys con tres putts y falló un intento de birdie de 1,2 metros (cuatro pies) en sus últimos cinco hoyos.

"En realidad no estoy exactamente feliz", dijo Woods. "Jugué bien, y sencillamente no obtuve de esa ronda. Fallé tres golpes cortos ahí y entonces jugué los par cinco en par. Eso no fue muy bueno".

Steve Stricker, Charl Schwartzel y Kevin Streelman también terminaron con 66 golpes.

El argentino Angel Cabrera terminó la ronda con 71 golpes, en par de campo.