La nueva chica Oscar de la Renta no tiene nada de conservador. Le gusta vestirse y arreglarse porque sabe que se ve bien.

Sus vestidos con cuadros azul marino y blanco combinados con capas cortas y sus vestidos blancos cortados con láser la hacen sentir espléndida, como de un millón de dólares (aparte de lo que puedan costar esas piezas).

El desfile del diseñador dominicano se realizó el martes por la noche ante un grupo selecto de asistentes. De la Renta redujo a la mitad su lista de invitados argumentando que no quería un desfile lleno de gente sin un motivo para estar ahí.

Presentó varios de sus bellos y característicos trabajos de bordado — cualquier otra cosa habría decepcionado a sus seguidores leales. Pero usó un toque muy ligero, y sus prendas exudaron felicidad y una vibra relajada. Algunas de sus piezas tenían encaje blanco sobre los hombros, otras un tul transparente y una más una camiseta de túnica intrincadamente bordada.

Los dos vestidos de gala finales fueron presentados por Karlie Kloss y Joan Smalls: un vestido recto color marfil completamente bordado con perlas y lentejuelas, y un vestido strapless amarillo limón con una capa negra de tejido y lentejuelas, respectivamente.

De la Renta recibió el aplauso del público con las modelos acompañándolo a cada lado, y cada una besándolo en la mejilla.

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Samantha Critchell está en Twitter como http://twitter.com/ap_fashion and http://twitter.com/sam_critchell