Charlotte (NC), 11 sep (EFEUSA).- Los cráneos de los indígenas de pueblos prehistóricos en México presentaron variaciones que indican diferencias físicas notables entre los grupos geográficamente separados antes de la llegada de los europeos, reveló hoy un estudio.

"Esto descarta la teoría de que todos los indios de las Américas eran similares y que cambiaron hasta que llegaron los europeos y los esclavos africanos", afirmó hoy a Efe la doctora Ann Ross, antropóloga forense del NC State University y de origen panameño.

Un grupo de investigadores del NC State University, University of South Florida y National Museum of Natural History del Smithsonian Institution, concluyeron en su estudio que no todos los indios nativos de México se parecían entre sí como habían señalado estudios previos.

Con el análisis de 16 cráneos de la zona norte del estado de Yucatán de diferentes épocas históricas -desde antes de Cristo hasta el siglo XV- los investigadores prestaron atención a los rasgos faciales como las mejillas, los huesos que rodean los ojos, y el puente de la nariz.

Para efectos de comparación, los antropólogos además examinaron los cráneos de los españoles, africanos americanos e indios Maya del área después que los conquistadores europeos llegaron a México.

"Los resultados arrojaron que no había ningún fenotipo general para las poblaciones indígenas y su heterogeneidad o variabilidad prevalecen en las comunidades contemporáneas", destacó la doctora Ross.

Según la científica, los hallazgos del estudio también podrán contribuir para mejorar el proceso de identificación de los migrantes que mueren en la frontera entre México y Estados Unidos y que muchas veces se desconocen sus orígenes.

"Al conocer la variabilidad que existen entre las comunidades de México, Centro y Suramérica, podemos establecer el origen de la personas y ayudar con la identificación de los cuerpos", destacó la antropóloga.

El "Estudio morfométrico geométrico de la variación craneofacial Regional en México" apareció publicado en la edición del mes de septiembre del International Journal. EFE