Washington, 11 sep (EFEUSA).- Estados Unidos recuerda hoy a las personas que fallecieron hace exactamente un año en el consulado en Bengasi (Libia), a raíz de un atentado contra las instalaciones diplomáticas en esa ciudad coincidente con el aniversario del 11S.

Durante las celebraciones conmemorativas del duodécimo aniversario de los atentados de 2001, el presidente Barack Obama quiso recordar este miércoles a Chris Stevens, entonces embajador en Libia fallecido en el ataque, y a los otros tres funcionarios que murieron junto a él.

"Oramos por todos aquellos que dieron un paso adelante en aquellos años de guerra, los diplomáticos que sirvieron en puestos peligrosos, como hoy hace un año en Bengasi", dijo el presidente durante los actos conmemorativos celebrados hoy en el Pentágono.

El secretario de Estado, John Kerry, mencionó también a los cuatro fallecidos en una carta dirigida a los miembros de su departamento con motivo del doble aniversario.

"Conocía a Chris Stevens de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, y sabía de su pasión por lo que Estados Unidos estaba haciendo en Libia", aseguró Kerry.

"Lloré su muerte y la de Sean Smith, Glen Doherty y Tyrone Woods, el año pasado en la Base Conjunta Andrews, junto con muchos de ustedes. Desde el otro extremo del Mall de Washington, mis colegas y yo en el Congreso compartimos su pérdida así como admiramos su servicio", agregó.

El ataque a las instalaciones diplomáticas en la ciudad libia el pasado año sigue siendo un asunto controvertido en el país, aunque se ha diluido en los últimos meses por la tensa situación en Siria y los atentados de la maratón de Boston.

El ataque terrorista a la sede diplomática desató la polémica después de que las primeras versiones del Gobierno atribuyeran el incidente a protestas "espontáneas".

Las republicanos acusaron al Gobierno de disfrazar la realidad por razones electorales (faltaban apenas dos meses para la elección presidencial) e hicieron que la entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton, ordenara una investigación independiente sobre el asunto.

El informe resultado de aquellas pesquisas confirmó que el atentado no estuvo precedido por protestas en el exterior del consulado en respuesta a un vídeo producido en EE.UU. que criticaba al islam, como había sostenido el Gobierno en un primer momento.

La gestión de la crisis de Bengasi y las contradictorias explicaciones fueron criticadas por destacados legisladores republicanos, como el senador John McCain, quienes las utilizaron para atacar la política exterior de Obama y desacreditar a la por entonces embajadora ante la ONU, Susan Rice.

Como resultado de esa presión, Rice renunciaría a presentarse candidata a la sustitución de Hillary Clinton como secretaria de Estado.

Las investigaciones sobre lo ocurrido llevaron al Departamento de Justicia a presentar cargos penales el pasado agosto contra Ahmed Abu Khattalah, líder de una milicia libia que las autoridades creen que estuvo involucrada en el ataque al consulado.

Mientras tanto, el personal diplomático estadounidense en Libia no ha vuelto a desplazarse a la ciudad, donde varios grupos extremistas siguen provocando episodios violentos.

Precisamente hoy, una fuerte explosión destruyó un edificio perteneciente al Ministerio de Asuntos Exteriores en el centro de Bengasi, apenas 24 horas después del asesinato ayer en un atentado con bomba del coronel de la policía Salem el Orfi.

"Condenamos este violento acto, que amenaza con mermar la transición democrática de Libia y el legado de la revolución libia, en la que el pueblo libio hizo que se escucharan sus voces a través de medios pacíficos", dijo hoy la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, en conferencia de prensa.

Psaki confirmó que ningún miembro del personal de la misión estadounidense resultó herido en el área de la explosión.

En cuanto al ataque de hace un año, Kerry ha rechazado la posibilidad de que algunos supervivientes del mismo testifiquen ante el Congreso, como solicitaban algunos legisladores republicanos. EFE