Billy Crystal recuerda una función en Baltimore, allá por 1975, cuando abría la reposición del espectáculo Sha Na Na de los años 50.

Era un cómico desconocido en ese entonces, un extraño que se veía igual que uno de los principales cantantes de Sha Na Na, Johnny Contardo.

"Me presentaron y yo no estaba en el cartel", dijo Crystal durante una entrevista reciente. "'Por favor reciban a otra estrella de nuestro espectáculo, un cómico nuevo...' Así eran los 70. Cuando escuchabas 'un cómico nuevo' a la gente no le gustaba".

"Cuando llegué al escenario la gente pensaba que era Johnny interpretando a un tipo llamado Billy Crystal y me abuchearon y gritaron, y demás. Y yo comencé a molestarlos, de una manera graciosa, y cuando terminé mi presentación, me aplaudieron de pie al salir del escenario. Después Johnny usaba una camiseta que decía 'No, yo no soy Billy Crystal'''.

Ha pasado mucho tiempo desde que Billy Crystal ha sido confundido con algún otro.

A los 65 años, sigue teniendo la misma cara redonda, el mismo acento realzado de Nueva York y una sonrisa plástica conocida entre los admiradores de "Analyze This", "When Harry Met Sally" (Cuando Harry conoció a Sally)... y todas las ceremonias de los Oscar que ha presentado. Sentado en la oficina de su publicista, tomando café de un vaso de cartón de Starbucks, aparenta 10 años menos de los que tiene y está trabajando al mismo rimo, constante, que ha mantenido la mayor parte de su vida.

Comenzará una película de comedia dirigida por Frank Oz y a finales de año regresará a Broadway con "700 Sundays", su espectáculo unipersonal sobre su infancia y su padre. Su vida entera está registrada en la memoria "Still Foolin' 'Em", que desató una guerra de un millón de dólares entre editoriales a principios de año y fue finalmente ganada por Henry Holt and Company.

Cumplir 65 años era la única inspiración que necesitaba.

"Todos mis queridos amigos, que tienen la misma edad, dicen lo mismo, sencillamente: 'Guau, cielos, esto está pasando de verdad''', dijo. "Uno pasa por diferentes etapas, el primer día de clases, 'un bar mitzvá', 'la boda'. '¿Sabes quién se murió?"

Crystal es un "baby boomer" (alguien nacido entre 1946 y 1964) típico, un fanático del beisbol y políticamente liberal que presume de sus nietos y a la vez no puede creer que sea abuelo y una celebridad que parece haber vivido todas las fantasías de la infancia: ser estrella de cine, estrella de televisión y estrella de teatro, amigo de Muhammad Ali y el beisbolista Mickey Mantle, adorado por Sophia Loren. En una entrega de los Oscar, Jack Nicholson y Warren Beatty pasaron por su camerino y le hicieron cumplidos. Beatty y Bill Clinton fueron tras bambalinas tras una función de "700 Sundays".

No sólo ha estado junto a Mantle, Yogi Berra y otros Yanquis de Nueva York, incluso jugó para ellos.

"En 2007, estaba en Costa Rica en las vacaciones de Navidad y sentía que mi cumpleaños amenazaba con llegar", escribe Crystal en su libro de memorias. "Sentía ansiedad por cumplir 60 años, se sentía como un número muy grande. Resulta que Derek Jeter estaba en nuestro hotel".

Jeter estaba ahí y también "resulta" que es un viejo amigo de Crystal y le preguntó cuál era su deseo de cumpleaños.

El 13 de marzo de 2008, Crystal tuvo un turno al bate en un partido de exhibición de los Yanquis.

"Los sueños se han hecho realidad para mí de tantas maneras que es casi impresionante", dijo. "Mientras escribía esas cosas, otras personas reaccionaban a ellas. Yo las he vivido, pero otra gente dice: '¿Te das cuenta de tantas cosas increíbles que han pasado?'"

Aunque, claro, también ha tenido sus desilusiones, pequeñas, grandes, y profundas. Joe DiMaggio una vez le dio un puñetazo en el estómago (Crystal era maestro de ceremonias de un homenaje en el Yankee Stadium para Mantle y no presentó a DiMaggio como el "más grande jugador vivo" de béisbol). También iba ser parte del estreno del programa cómico de televisión "Saturday Night Live", pero no incluyeron su segmento. La película de 1992, "Mr. Saturday Night", que dirigió y protagonizó Crystal, un fracaso de taquilla y crítica, dio lugar a una temporada de escasa producción, al punto tal que Crystal se preguntó si se había acabado su carrera en cine.

Pero la verdadera herida llegó a los 15 años cuando su padre murió de un ataque cardiaco. Jack Crystal era un promotor y productor de jazz y el primero en ver una presentación de su hijo.

"Así empieza uno", dijo Billy Crystal, "Haciendo reír a sus padres. Y fue un gran mentor al ver a esos grandes comediantes en la televisión y decirme, 'Mira El Gordo y el Flaco, no veas a Los Tres Chiflados'. 'Te puedes desvelar, no importa que mañana vayas a la escuela'. Entonces podía ver a Ernie Kovacs y quedarme despierto para ver a Jack Paar porque estaba Jonathan Winters en la tele".

Ahora que se acerca el 50 aniversario de la muerte de su padre, Crystal consideró que era un buen momento para otra temporada de "700 Sundays", posiblemente la última.

"Me encanta la energía de Broadway y me pareció que esta era la forma de conmemorarlo y después terminar con el espectáculo", dijo. "Veo que en el fondo (de la vida) siempre termino regresando al escenario, para estar frente a la gente y hacerlos reír y que se vean los unos a los otros y asientan con la cabeza y digan 'así soy yo también'''.