Son apenas las 3 de la tarde, pero el experimentado director Mike Nichols asegura que ya ha hecho muchas cosas en el día.

"Estaré un poco demorado", dijo a un visitante en su ensayo en el Lincoln Center, donde prepara su próxima obra de Broadway. A sus asistentes les dijo que se fueran y a los actores les dio la tarde libre.

Todos han estado aquí desde las 8 de la mañana y el día no ha sido precisamente sereno. Nichols ha puesto manos en la masa con "Betrayal", de Harold Pinter, una obra sobre un triángulo amoroso y el dolor de la pérdida.

Dos de los tres protagonistas son Rachel Weisz y Daniel Craig, quienes son pareja en la vida real.

¿Cómo sabe Nichols cuándo es hora de bajar el ritmo y dejar que sus actores disfruten el día? "Cuando han ocurrido cosas increíbles", responde. "Todos están un poco agotados".

Lo de agotado no parece aplicarse a Nichols. El director ganador del Tony, el Emmy, el Oscar y un Grammy parece tener las energías renovadas por estar de regreso en Broadway y explorar un tema atrevido y que conoce bien.

"Sigo regresando a él una y otra vez, adulterio, engaños", dice. "Es el problema más interesante en el teatro. ¿Dónde más se puede ver Edipo? Esa fue la primera infidelidad en el teatro".

Aunque es famoso por ser un artista multifacético capaz de saltar del grotesco — "Monty Python's Spamalot", "The Birdcage" — al drama más desgarrador — "Angels in America," ''Wit"_, Nichols está en su elemento ideal con las relaciones tormentosas.

Muchas de sus películas y proyectos de teatro — "The Real Thing", "Carnal Knowledge", "Closer", "Primary Colors", "Heartburn" y "¿Quién le teme a Virginia Woolf?" — están llenos de angustias y corazones rotos.

"Fue lo primero que supe; mi recuerdo más antiguo es el de mi maestro de gimnasia arrancándole un collar del cuello a mi madre y arrojándolo por una ventana, y ella bajando corriendo por las escaleras para recuperarlo. No tengo recuerdos anteriores. Tenía 4 años", dijo. "Mi padre tenía muchas novias y mi madre tenía muchos novios".

No es de extrañar que "Betrayal" — inspirada en una aventura de Pinter — atrajera a Nichols, que se casó con la periodista Diane Sawyer en 1988 después de tres divorcios. Nichols ya pensaba en "Betrayal" antes de su triunfal reposición de "Death of a Salesman" (La muerte de un viajante) el año pasado.

Nichols y Pinter fueron amigos y trabajaron juntos — Nichols dirigió a Pinter en "Wit" como el padre de Emma Thompson, y escribió una escena en la adaptación de Pinter "The Last Tycoon" — pero esta es la primera ocasión que dirigirá algo del dramaturgo.

¿Siente la presión del fantasma de su viejo amigo?

"Me siento libre, no lo escucho decir, '¡No! No debes hacer eso o ¡haz esto! Él está tranquilo", dijo Nichols. "No me preocupa lo que pensará, estoy contento".

Escrita como una cronología en sentido inverso, "Betrayal" comienza con el final de una aventura entre Emma y Jerry, un agente literario quien es también el mejor amigo de Robert, el esposo de Emma. Craig interpreta al esposo, Weisz a la esposa y Rafe Spall debuta en Broadway como Jerry. El estreno está previsto para el 1 de octubre.

Nichols, que tiene cierta experiencia dirigiendo a parejas casadas — llevó a Richard Burton y Elizabeth Taylor a la gloria en "¿Quién le teme a Virginia Woolf?" — dice que Craig (James Bond) y Weisz ("Stealing Beauty", "The Mummy") son geniales.

"No traen su matrimonio a los ensayos", dijo. "Son dos individuos que por casualidad llegan juntos. Trabajan de maravilla juntos, pero trabajan mucho mejor con el tercer integrante del elenco, que es tan sorprendente como ellos. Son un sueño. Hacen cualquier cosa que sugieras, siempre lo disfrutan".

El productor Scott Rudin, quien califica a Nichols como "el mejor director de teatro vivo", dice que los actores se acercan a él porque crea un ambiente seguro en el que pueden crear. Entonces, antes de que se den cuenta, están desnudando su alma.

"Lo que hace es muy gentil, imperceptible, casi invisible al impulsar la dirección de la obra", dice Rudin. "Es a base de inferencia y conclusiones, narrativa y análisis y gradualmente, a medida que avanza el trabajo y los ensayos, ellos se adentran en la obra".

En un día de trabajo, una cama sin hacer y unas sillas cómodas son todo lo que se necesita para que los actores saquen lo mejor de sí en el pulcro espacio donde realizan sus ensayos. Nichols se sienta en una silla plegable con sus herramientas: una caja de pañuelos desechables, unas pequeñas botellas de desinfectante para manos, un paquete de galletas saladas, varias plumas, una laptop, un iPad, una botella de agua, y unos vasos de plástico llenos de pastillas para la garganta.

También hay una versión impresa de la obra de Pinter. Es un librito y Nichols está todavía sorprendido de que un libro tan delgado con palabras sencillas pueda conectar con el público. "La obra pesa más que las palabras en ella", dijo.

Nichols, de 81 años, se enamoró del teatro a los 15 cuando la madre de su entonces novia les regaló boletos para ir al teatro. Vio la segunda función del estreno de "Un tranvía llamado Deseo" protagonizada por Marlon Brando en 1947.

"Estábamos perplejos, sorprendidos. No podíamos de hablar. Nos sentamos como dos personas semiconscientes. Era tan impactante, tan vivo. Era tan real", dijo. "También estoy sorprendido por nuestras vejigas porque no fuimos al baño y duró unas tres horas y media o cuatro".

Nichols dice que está haciendo en "Betrayal" lo que ha hecho desde que vio la obra de Tennessee Williams: que el público reconozca que lo que está viendo se trata de ellos.

"Creo que un director puede hacer que una obra se desarrolle ante tus ojos de manera que sea parte de ti", dijo. "Si lo haces bien no hay misterio, no se trata del misterio, ni siquiera es misterioso, se trata de nuestras vidas".

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Mark Kennedy está en Twitter como http://twitter.com/KennedyTwits