Mientras los bomberos batallan un enorme incendio forestal en el Parque Nacional Yosemite y sus alrededores, científicos ambientalistas llegan esta semana al área este fin de semana para iniciar importantes trabajos para proteger el hábitat e hidrovías antes que comience la temporada de lluvias.

Miembros del equipo federal de Respuesta en Áreas Quemadas van a comenzar a recorrer el escarpado terreno de la Sierra Nevada para identificar áreas en mayor riesgo de erosión y contaminación de corrientes, como el río Tuolemne y la Reserva Hetch Hetchy, la fuente de agua potable de San Francisco.

El tercer mayor incendio forestal en la historia de California comenzó el 17 de agosto con una fogata ilegal de un cazador y ha calcinado casi 1.000 kilómetros cuadrados (385 millas cuadradas) de bosques, prados y e importante hábitat de la fauna del área. El combate a las llamas ha costado 81 millones de dólares.

Aproximadamente 13 kilómetros cuadrados (5 millas cuadradas) del área quemada están en la cuenca de la reserva municipal de agua que sirve a 2,8 millones de personas, la única en un parque nacional.

"Se trata de cinco millas cuadradas de cuenca, con pendientes muy empinadas", dijo Alex Janicki, coordinador del equipo de respuesta BAER del Bosque Nacional Stanislaus. "Vamos a necesitar algunos trabajos de ingeniería para protegerlas".

Hasta el momento el agua se mantiene limpia, pese a la caída de ceniza, y la compañía municipal de agua tiene reservas para seis meses en lugares más cercanos a la ciudad.

El área quemada representa 1% de la cuenca del Hetch Hetchy, dijo Tyrone Jue, portavoz de la Comisión de Servicios Públicos de san Francisco. Dijo que como los muros alrededor de la reserva son de granito y tienen poca vegetación considera que se necesitará poco trabajo de estabilización.

Jue dijo que la compañía de agua esperará a la decisión del equipo de científicos, integrado por hidrólogos, biólogos, arqueólogos, geólogos y especialistas en suelos del Servicio Forestal, el Parque Nacional Yosemite, el Instituto Geológico y la Dirección de Conservación de Recursos Naturales.

El equipo analizará el potencial de erosión y avalanchas de lodo en el área quemada, evaluará qué está en el camino y determinará lo que necesita más protección.