El Andy Murray de antaño, ese tenista que se fastidiaba fácilmente y rompía raquetas, reapareció el jueves y con ello su reinado como campeón del Abierto de Estados Unidos llegó a un sorpresivo fin.

Murray sufrió una abultada derrota 6-4, 6-3, 6-2 ante el suizo Stanislas Wawrinka en los cuartos de final.

La frustración marcó el rumbo del partido para Murray, quien el año pasado atrapó su primer título de Grand Slam en Flushing Meadows y luego conquistó el segundo en Wimbledon en julio de este año.

El adiós anticipado de Murray impidió una repetición de la final de Wimbledon frente al serbio Novak Djokovic, el máximo cabeza de serie que accedió por séptima oportunidad seguida a las semifinales del US Open tras doblegar al ruso Mikhail Youzhny (21).

Al amparo de la noche, Djokovic se sacudió tras ceder su primer set en todo el torneo, el tercero, y acabó cantando victoria con parciales 6-3, 6-2, 3-6, 6-0 para citarse con Wawrinka.

Djokovic tiene foja de 12-2 en su historia contra Wawrinka, el noveno cabeza de serie que abrumó a Murray por completo.

Después de cometer 15 errores no forzados contra ocho tiros ganadores en el primer set, Murray azotó la raqueta sobre la pista del estadio Arthur Ashe y luego la despedazó al caminar hacia su silla.

Sin encontrar soluciones para revertir el trámite, Murray no se cansó de pegar gritos de enojo. También, desesperadamente, gesticuló en dirección al palco donde se encontraba su entrenador, Ivan Lendl.

"Hubiese querido haber jugado un poco mejor", declaró Murray, quien apuradamente se dirigió a la sala de prensa para dar explicaciones por su derrota. "Vengo de dos años muy buenos. Es una lástima que hubiese jugado tan mal".

Se trata de la primera ocasión desde 2010, cuando perdió en tercera ronda ante el suizo Wawrinka, que Murray no se clasifica a las semifinales del US Open.

Wawrinka, en tanto, disputará su primera semifinal de un Grand Slam.

"Esto es sensacional, sobre todo en un torneo como éste", dijo un radiante Wawrinka, quien no encaró una bola de quiebre en ninguno de sus 14 games con servicio. "Él es el defensor del título, un rival durísimo. Estoy súper contento, ha sido un partido increíble".

A Wawrinka se le suele describir como el "otro suizo", siempre a la sombra del gran Roger Federer, el campeón de 17 torneos de Grand Slam. Pero este US Open marcó la primera vez que Wawrinka avanza más lejos que su compatriota en una de las cuatro grandes citas del tenis.

"Roger me mandó unos mensajes de texto. Me felicitó", dijo Wawrinka.

Tanto en defensa como en ataque, Wawrinka jugó el partido de su vida, desde el primer punto hasta el último, acumulando 45 tiros ganadores con los 15 de Murray.

"Fue más agresivo, buscando las rayas con sus tiros. Hizo un partido excepcional", dijo Murray.

Pese al viento que soplaba, Wawrinka manejó a su antojo el duelo, con un saque más potente y efectivo. También fue con frecuencia a la red, ganando 31 puntos contra los 10 del escocés.

Murray reconoció que le costó enfocarse para este torneo, luego de la euforia de su primer título Grand Slam, una medalla olímpica de oro y la conquista de Wimbledon, poniendo fin a casi ocho décadas de decepciones de los varones británicos en el tenis.

"Cuando se trabaja tanto por algo durante tantos, pues cuesta animarse y ponerse a entrenarse 110 por ciento", dijo Murray sobre su preparación para el último Grand Slam de la temporada. "Es algo natural tras lo ocurrido en Wimbledon".

La ilusión de los mellizos Bob y Mike Bryan de monopolizar los cuatro títulos de dobles en los Slams se esfumó en las semifinales al perder 3-6, 6-3, 6-4 ante Leander Paes y Radek Stepanek.

___

Eric Núñez está en Twitter como http://twitter.com/EricNunezAP