La clasificación jugará un papel importante para decidir el Gran Premio de Italia esta semana, donde Sebastian Vettel podría dar un paso decisivo hacia su cuarto campeonato mundial consecutivo de la Fórmula Uno.

El piloto alemán de Red Bull hizo olvidar las conjeturas sobre una remontada de Lewis Hamilton con una de sus carreras más dominantes de la temporada hace 10 días en el GP de Bélgica, y aumentó su ventaja en el campeonato a 46 puntos sobre Fernando Alonso y 58 sobre el piloto de Mercedes.

El circuito Monza, de 5,8 kilómetros, tiene cuatro rectas largas en las que los pilotos alcanzan velocidades de hasta 332 kilómetros por hora. Esa característica le viene bien a Vettel, difícil de tener una vez agarra vuelo.

Cinco de los seis últimos ganadores en Monza largaron desde la pole.

"Monza es el circuito más rápido del año", comentó Vettel. "Esta pista me trae gratos recuerdos de mi primer triunfo allí en 2008 con Toro Rosso. No puedo describir la sensación de estar en la cima del podio por primera vez, y Monza fue uno de los mejores lugares para experimentarlo los miles de aficionados apasionados que están en las gradas".

El último ganador del GP de Italia que no largó desde la primera fila fue Rubens Barrichello, en 2009, desde el quinto lugar de la parrilla. A pesar de las rectas, adelantar posiciones es difícil y esa es una buena noticia para Hamilton, ganador de la carrera el año pasado desde la pole. El británico busca su quinta pole consecutiva de la temporada.

Hamilton fue superado por Vettel después de apenas 31 segundos en Spa, pero esa era una pista mucho más larga y ancha, y es improbable que lo mismo suceda en Monza.

"El diseño y el ambiente en Monza son muy especiales, y realmente se siente como volver a las raíces de la Fórmula Uno", indicó Hamilton. "El vehículo tiene un paquete aerodinámico totalmente distinto a cualquier otro lugar del calendario, con una carga aerodinámica muy baja".

Alonso manejó de forma excepcional en Spa, para adelantar del noveno puesto en la parrilla al segundo lugar en el podio, y retomar el segundo puesto en el campeonato.

Aunque esa fue una buena señal para un equipo Ferrari que ha tenido problemas para mantener su desempeño, parece haber poca fe de que el español pueda alcanzar a Vettel cuando restan ocho carreras.

En cambio, Ferrari se dio un plazo de dos carreras para acortar la brecha, y luego podría tirar la toalla y concentrarse en la próxima temporada. Los equipos encaran una decisión importante sobre cuándo empiezan a invertir recursos en los bólidos de 2014, cuando hay grandes cambios al reglamento con la implementación de un nuevo motor de V6 de 1,6 litros turbo.

"Los cambios que encaramos son los mayores cambios en la historia de la Fórmula Uno", comentó el dirigente de Ferrari, Stefano Domenicali. "Es realmente importante hacerlo bien, o en cambio estarás perdido".

Domenicali indicó que enfocar sus esfuerzos en 2014 después del GP de Singapur podría ayudarlos a tener una ventaja sobre sus oponentes.

"A fines de septiembre básicamente vamos a enfocarlos a todos (en 2014), dependiendo, por supuesto, en la situación en el campeonato", señaló. "Todos los equipos principales saben que si quieren estar en la pelea en 2014, tienen que empezar muy rápido cambiar cómo invierten sus recursos, ya que es un asunto muy complicado. Creo que podemos ver grandes sorpresas".

Al igual que en Spa, la fabricante de neumáticos Pirelli suministrará a los equipos con sus dos cauchos más duros.