Los años le están pasando factura a Roger Federer, pero hay otros veteranos del tenis que tras superar la barrera de los 30 están ya sea en su plenitud o han tomado un segundo aire.

En ambas ramas del Abierto de Estados Unidos se ha consolidado la tendencia de tener a jugadores arriba de los 30 años imponiendo sus condiciones.

Esta edición del US Open es el primer Grand Slam de la era abierta en el que cinco mujeres por encima de los 30 lograron acceder a la etapa de cuartos de final, y ya es el segundo con tres semifinalistas treintañeras, con Serena Williams, Li Na y Flavia Pennetta, igualando la cuenta de tres en Wimbledon 1994.

"Creo que se debe nada más al hecho de que nos mantenemos activas", dijo la italiana Pennetta tras alcanzar el miércoles su primera semifinal de un grande. "Antes, la carrera de una mujer era más corta, se retiraban temprano. Pero es eso: no paramos de jugar".

Pennetta, de 31 años, venció 6-4, 6-1 a su compatriota Roberta Vinci, de 30, en los cuartos de final.

En 2009, Pennetta se convirtió en la primera mujer de Italia en entreverarse entre las 10 mejores del mundo, pero bien pudo haberle dicho adiós al deporte luego que una lesión en la muñeca le obligó alejarse de las canchas al término de la pasada temporada.

Su perseverancia encontró recompensa. De estar 133 en el escalafón a inicios de julio, Pennetta tiene garantizado situarse como la número 31 el próximo lunes.

"Hay que estar en buena condición y hacerlo de manera correcta para poder jugar un tenis de alto nivel a esta edad", afirmó Pennetta. "Me siento muy orgullosa de mí ahora mismo. Tengo 31 años y, físicamente, estoy a punto. Estoy en primera semifinal de un Grand Slam. No tengo más palabras que decir".

La tónica es igual en la rama masculina. Y no importa que Federer, el campeón de 17 Grand Slams, sea ahora cuestionado por sus pobres resultados de la temporada, la primera desde 2002 en la que ni siquiera pudo meterse en una final.

Por primera vez desde 1982, cinco treintañeros hicieron acto de presencia en la ronda de cuartos en el US Open: Federer y Lleyton Hewitt, de 31, así como David Ferrer, Tommy Robredo y Mikhail Youzhny.

Mientras todos ellos acaparaban titulares, la nueva generación decepcionaba. Los Grigor Dimitrov (alias "Baby Federer"), Ernest Gulbis y Bernard Tomic, Benoit Paire, etcétera, desaparecieron de escena rápidamente en Flushing Meadows.

El español Ferrer, quien ha encadenado una racha de ocho presentaciones seguidas en cuartos de final en los grandes, razona que los jugadores veteranos simplemente ahora se conservan mejor.

"Hay de un poco un todo. El jugador aguanta más físicamente, mientras los jóvenes ahora se meten más tarde. Antes era a los 18, 19, 20. Ahora es a los 22 ó 23", dijo Ferrer. "Ahora se cuidan más los de 30, se gestionan mejor su calendario. No se juega tanto el dobles, cuando antes lo hacía muchos de los singlistas, y por ahí lo que están un poco arriba casi no juegan porque no dan para todo".

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Eric Núñez está en Twitter como http://twitter.com/EricNunezAP