Un juez de Texas podría obligar a Lance Armstrong a ofrecer su primer testimonio bajo juramento sobre su dopaje, al ordenar al ciclista responder preguntas sobre su uso de sustancias para mejorar el rendimiento.

La compañía Acceptance Insurance Holding, de Nebraska, pidió la información como parte de su demanda para recuperar tres millones de dólares en bonificaciones que pagó a Armstrong entre 1999 y 2001. Un juez no quiso desestimar el caso.

Acceptance intenta demostrar que Armstrong conspiró para encubrir sus actos y cometer fraude. Quiere saber cuándo varios de los socios personales y comerciales de Armstrong — incluyendo su ex esposa Kristin Armstrong, dirigentes de equipos, los abogados del ciclista y el presidente de la UCI, Pat McQuaid — se enteraron de su dopaje.

Los abogados de Armstrong refutaron esos pedidos en documentos judiciales, argumentando que el ciclista ya admitió haberse dopado y que Acceptance está "buscando cualquier cosa... de forma hostigadora y maliciosa" para "convertir el dopaje de Armstrong en un espectáculo".

El juez Tim Sulak, del condado de Travis, ordenó la semana pasada a Armstrong entregar documentos y respuestas escritas a una serie de preguntas, con plazo de fines de septiembre. La fecha del juicio es abril de 2014.

Las preguntas piden información que se remonta a 1995, y piden a Armstrong que diga quién recibió dinero por la entrega de sustancias dopantes, quién determinó qué cantidades utilizar y quién las suministró, y quién sabía sobre su uso de drogas. Acceptance pregunta específicamente cuándo y cómo se enteraron del dopaje los amigos, asesores, socios comerciales y la ex esposa de Armstrong.

Después de negarlo durante más de una década, Armstrong confesó en una entrevista en enero con Oprah Winfrey que se dopó para ganar el Tour de Francia en siete ocasiones. Las autoridades le quitaron esos títulos. Sin embargo, esa confesión no tenía detalles, y Armstrong se ha negado a ofrecer testimonio bajo juramento ante la Agencia Estadounidense Antidopaje.

La demanda de Acceptance es una de varias en contra de Armstrong. Otra busca recuperar más de 30 millones de dólares que el Servicio de Correos de Estados Unidos pagó en patrocinios, mientras que SCA Promotions, una compañía de seguros de Dallas, demandó por otros 12 millones que le pagó en bonificaciones.