El presidente de EEUU, Barack Obama, iniciará mañana una vista de dos días a Suecia en la que mantendrá contactos con los principales mandatarios nórdicos y sobre la que pende su decisión de emprender una acción militar "limitada" en Siria.

La situación en este país de Oriente Medio será abordada en la reunión que Obama celebrará mañana en el palacio de Rosenbad, sede del Gobierno sueco, con el primer ministro, Fredrik Reinfeldt.

El asunto será tratado también en la cena que ese mismo día tendrá lugar en el palacio de Sager, residencia oficial del jefe de gobierno, que ha invitado a sus colegas noruego, Jens Stoltenberg; danesa, Helle Thorning-Schmidt e islandés, Sigmundur Davíð Gunnlaugsson, así como el presidente finés, Sauli Niinistö.

EE.UU. ya se ha asegurado el respaldo de Francia y confía en ir sumando más socios a la coalición internacional, en la medida en que se vayan conociendo las pruebas que dice tener sobre el presunto ataque con armas químicas del pasado 21 de agosto, atribuido por Washington a las fuerzas del Gobierno de Bachar al Asad.

La visita a Suecia y sobre todo la cumbre del G20, que reunirá el jueves y el viernes en San Petersburgo (Rusia) a los países desarrollados y las potencias emergentes, serán dos buenas oportunidades para Obama mientras trata de asegurarse el apoyo del Congreso de su país para un ataque militar.

Los países nórdicos han apostado mayoritariamente hasta ahora por agotar la vía de la negociación a través del Consejo de Seguridad de la ONU, salvo Dinamarca, que ya ha manifestado su apoyo a una hipotética intervención fuera de ese marco.

"Pensamos que es importante darle tiempo a la ONU. Intentemos buscar una solución política", afirmó ayer en una entrevista radiofónica Reinfeldt, quien resaltó que ese es el mensaje que transmitirá a Obama.

Los países nórdicos y bálticos planean enviar hoy a las Naciones Unidas una petición para que el Consejo de Seguridad condene el supuesto ataque con armas químicas en Siria, según ha revelado el ministro de Asuntos Exteriores noruego, Espen Barth Eide.

Eide y sus colegas de otros siete países mantienen desde ayer una reunión en Visby (Suecia), dentro del foro que agrupa a los gobiernos de la zona.

Además de Siria, Obama y Reinfeldt tratarán otras cuestiones de política exterior, así como la situación económica, las relaciones comerciales entre EE.UU. y la UE y la política energética y climática.

La agenda de mañana de Obama en Estocolmo incluye otras dos citas: en la sinagoga de la capital sueca y en el Real Instituto de Tecnología.

El presidente de EEUU participará en un acto de homenaje al diplomático sueco Raoul Wallenberg, de cuyo nacimiento se cumplieron cien años en 2012 y que salvó del holocausto a miles de judíos.

La visita al instituto le permitirá a Obama conocer las últimas innovaciones en medio ambiente y en energías renovables, dos áreas en las que Suecia es un país puntero.

Obama, el primer presidente de EEUU que hace una visita bilateral a Suecia, será recibido al día siguiente en audiencia en el Palacio Real por los reyes Carlos XVI Gustavo y Silvia de Suecia antes de continuar viaje a la cumbre del G20.

Las autoridades suecas han previsto un amplio operativo de seguridad en el que participarán 2.000 policías y se efectuarán cortes de tráfico en el centro y en los accesos por carretera desde el aeropuerto de Arlanda a la capital.

Varios colectivos han convocado manifestaciones contra el presidente de EE.UU. para mañana por la tarde.

La visita de Obama a Suecia fue anunciada hace un mes, tras cancelar la reunión con su homólogo ruso, Vladimir Putin, al conocer que Moscú había concedido asilo al ex técnico de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense Edward Snowden.