Un 76 % de los chilenos opina que el general Augusto Pinochet será recordado como un dictador y el 75 % cree que todavía quedan "huellas" de su régimen, según un sondeo publicado hoy con motivo del 40 aniversario del golpe.

"Ha empeorado la imagen del régimen militar y del general Pinochet, y esto se ha acelerado después de la alternancia en el Gobierno en 2010", dijo el director del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC), Carlos Huneeus, al presentar la encuesta en Santiago.

El estudio, cuya edición anterior se realizó en 2009, aparece cuando se acerca la conmemoración de los 40 años del golpe de Estado contra el Gobierno de Salvador Allende que encabezó Pinochet el 11 de septiembre de 1973.

Sobre las causas del alzamiento militar, el 41 % de los encuestados menciona a Pinochet como el principal responsable, lo que significa un aumento de 17 puntos respecto de la encuesta de 2003, cuando se cumplieron 30 años del golpe.

El 9 % cree que el responsable fue Allende, que se inmoló ese día en medio del bombardeo al palacio presidencial, y el 7 % señala a los militares en conjunto.

El porcentaje de los que opinan que no hay motivos que justifiquen un golpe de Estado se sitúa en un 68 %, frente al 54 % de la medición de 2009, mientras que las personas que creen que los militares tenían motivos para derrocar a Allende en 1973 disminuyen del 25 % al 16 %.

Las respuestas a las preguntas de esta encuesta están fuertemente condicionadas por la posición política e ideológica de los encuestados.

Así, el 69 % de las personas que dicen ser partidarios de la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI) considera que el golpe de Estado está justificado, mientras que el 89 % de los seguidores del opositor Partido por la Democracia (PPD) cree que nunca hay motivos para un alzamiento.

En cuanto al legado de la dictadura, el 15 % de los encuestados considera que se han olvidado las divisiones que originó el régimen, mientras el 74 % rechaza esa afirmación y el 75 % cree que se mantienen las "huellas" de ese periodo.

Según Carlos Hunneus, ésto se debe a que a que la transición dejó algunos asuntos pendientes y "hasta el día de hoy hay gente que justifica lo que se hizo y cómo se hizo".

Cuando se pidió a los encuestados que evaluaran los 17 años de régimen militar, un 37 % consideró que fue "solo malo", 14 puntos más que en 2009, pero el 40 % opina que tuvo aspectos buenos y otros malos.

Para el director del CERC, ésto se explica por la percepción que existe en algunos sectores del país de que la dictadura propició la modernización y el despegue de la economía chilena, más allá de que se violaran los derechos humanos.

"No se puede separar la violencia de la transformación económica, son dos partes indisolubles", sostuvo Hunneus.

La imagen de Pinochet, fallecido en 2006, se ha deteriorado y el 76 % de los encuestados asegura que pasará a la historia como un dictador, 10 puntos más que en 2009, mientras que el 9 % cree que será recordado como "uno de los mejores gobernantes del siglo XX".

Hunneus resaltó que otras encuestas, como el Latinobarómetro, muestran un bajo apego a la democracia en Chile, un aspecto que él considera "el costo en cultura cívica" que el país está pagando como consecuencia de la dictadura de Pinochet.

El director del CERC destacó la singularidad del caso chileno, debida al hecho de que Pinochet, que cedió el poder en 1990, permaneció como comandante en jefe del Ejército durante los primeros años de la democracia, hasta 1998.

"Es un caso único que el exdictador siguiera al frente del Ejército y no se quedara recluido en los cuarteles, sino que actuara en la opinión publica y buscara influir en la agenda de Gobierno", señaló Hunneus.

El sondeo se realizó con entrevistas cara a cara a 1.200 personas del 10 al 22 de junio de 2012.