Si se puede ser perfecto en una cancha de tenis, Novak Djokovic y Serena Williams lo estuvieron el martes en el Abierto de Estados Unidos.

En un implacable trabajo de aniquilación, el máximo preclasificado del torneo empleó 79 minutos para aplastar 6-3, 6-0, 6-0 al español Marcel Granollers y así acceder a su 18va ronda de cuartos de final consecutiva en los Grand Slams.

De principio a fin en 52 minutos, Williams no mostró fisuras para despachar con un lapidario 6-0, 6-0 a Carla Suárez Navarro. La campeona vigente acaparó 53 de los 71 puntos disputados para entreverarse en las semifinales, quedando a ley de dos victorias de conquistar su 17mo título en torneos de Grand Slam.

"Cuando juegas contra Serena, sabes que estas cosas pueden pasar, por algo es lo que ha sido y es lo que es, la mejor", dijo Suárez, quien celebraba cumplir 25 años. "Creo que Serena está a un nivel que no están las demás jugadoras".

Djokovic, el campeón del US Open 2011, ganó los últimos 13 games del desigual partido.

"Ha sido uno de los mejores partidos de mi vida, un tenis perfecto", dijo Djokovic a pie de cancha en el estadio Arhtur Ashe.

¿Perfecto? Las estadísticas avalan el razonamiento del serbio.

— Ganó los primeros 25 puntos con su saque y no fue hasta el último game cuando se vio exigido con una bola de quiebre.

— Su efectividad con el primer saque fue de 72%. Fue 30 veces a la red y sumó el punto en 28.

— Logró 34 tiros ganadores, sin faltas dobles.

"Todo está llegando en el mejor momento. Busco ser más agresivo conforme el torneo prosigue", dijo Djokovic.

Cerró el partido con una combinación de pelota en corto y un globito por encima de Granollers, el número 43 del mundo que venía de ganar tres partidos sucesivos que se extendieron al máximo de cinco sets.

"No pudo haber jugado mejor", dijo Granollers. "Tenía un poquito de esperanza en sacar bien para poder pelear, pero fue mi peor día con el saque".

En las semifinales del viernes, Williams se las verá con la china Li Na (5), victoriosa 6-4, 6-7 (5), 6-2 ante la rusa Ekaterina Makarova (24).

El doble 6-0 de Williams es el primer marcador de esa factura en esta instancia en Flushing Meadows desde 1989, cuando Martina Navratilova — campeona de 18 grandes — se le endosó a Manuela Maleeva.

A la pregunta sobre si consideraba que había tocado techo con su nivel aquí, Williams replicó. "Aún no, espero que no. Estoy tratando de hacer lo mejor que puedo".

En cuartos de final, Djokovic se batirá contra otro rival precedido con un triunfo en cinco mangas. El ruso Mikhail Youzhny, 21er preclasificado, doblegó 6-3, 3-6, 6-7 (3), 6-4, 7-5 al australiano Lleyton Hewitt

Cuando tenía un pie fuera del torneo, a dos puntos de la derrota para ser precisos, Youzhny (21) reaccionó y puso fin al impulso de Hewitt, rejuvenecido a sus 32 años.

Hewitt, quien eliminó al argentino Juan Martín Del Potro en la segunda ronda, estuvo arriba 5-2 en el quinto set, pero no pudo sentenciar.

Youzhny, de 31 años, fue semifinalista en Flushing Meadows en las ediciones de 2006 y 2010, sus mejores actuaciones en los Grand Slams.

Temprano, Victoria Azarenka remontó tras perder el primer set por segundo partido consecutivo, y derrotó el martes a la serbia Ana Ivanovic para meterse en los cuartos de final de la rama femenina. La subcampeona del año pasado empleó 2 horas y 10 minutos para ganar 4-6, 6-3, 6-4.

Ivanovic, campeona del Abierto de Francia en 2008, dominó con su derecha en el primer set, pero luego empezó a fallarle el saque. La bielorrusa Azarenka le rompió el servicio en nueve de sus 11 últimos games al saque.

Azarenka también tuvo problemas con el saque, y cometió nueve faltas dobles.

"Soy una luchadora. Nunca me rindo, sin importar el marcador", dijo Azarenka, la segunda preclasificada. "Intentaré hacer lo mejor porque siempre hay una oportunidad, siempre hay una vía. Hay que tener convicción e intentarlo".

Li, la campeona del Abierto de Francia 2011, se dejó remontar en el segundo set y luego en el desempate del mismo, desperdiciando una ventaja 3-0. Pero de un 2-2 en el tercero cerró ganando los últimos cuatro games para alcanzar por primera vez la instancia de semifinales en un US Open.