El suizo Roger Federer, exnúmero uno del mundo y cinco veces campeón del Abierto de Estados Unidos, se mostró "frustrado" después de haber perdido en octavos de final ante el español Tommy Robrero en el último torneo de Grand Slam de la temporada.

Federer, séptimo cabeza de serie, que buscaba ganar su decimoctavo título de Grand Slam, vio como Robredo, decimonoveno favorito, se aprovechaba de la inconsistencia de su juego y lo vencía en tres sets por 7-6 (3), 6-3 y 6-4 para conseguir por primera vez el pase a los cuartos de final en el Abierto y además romper una racha de 10 derrotas en los enfrentamientos anteriores.

"Fue un tipo de autodestrucción lo que sucedió y es algo muy desmoralizador", declaró Federer el concluir el partido y perder por primera vez en los octavos de final del Abierto en una década. "Tuve una actuación realmente frustrante".

Federer cometió 43 errores no forzados y aprovechó sólo 2 de las 16 oportunidades que tuvo de romperle el saque a Robredo.

El exnúmero uno del mundo que perdió en semifinales del Abierto de Australia, en los cuartos de final de Roland Garros y en la segunda ronda de Wimbledon, contra un jugador que ocupaba el puesto número 116 del mundo, que le cortó una racha de 36 torneos de Grand Slam de haber llegado al menos a los cuartos, repitió por segunda vez consecutiva y confirmó que sigue con problemas en su juego.

"Empecé mal, break abajo. Pude recuperarlo, pero tuve que estar luchando todo el tiempo, algo que no me favoreció", admitió Federer. "Tommy (Robredo) hizo un gran trabajo y yo perdí demasiadas oportunidades al estar fuera de ritmo y cuando eso sucede en el tenis lo normal es que todo se te complique".

Federer reconoció que había recuperado las mejores sensaciones en su juego después del gran partido que hizo ante Rafael Nadal en las semifinales de Cincinnati.

Sin embargo, en la pista central Arthur Ashe Federer volvió a ser el tenista que perdió frente al desconocido ucraniano Sergiy Stakhovsky (segunda ronda de Wimbledon).

"Creo que han sido tres meses particularmente difíciles. Y la confianza juega su parte. Se encarga de todas esas cosas que uno no suele pensar", subrayó Federer. "En cierto punto siento que perdí conmigo mismo, sin quitarle ningún mérito a Tommy (Robredo".

El suizo destacó que Robredo había hecho un tenis muy consistente y lo que debía en la pista para conseguir la victoria.

"Quien no marcó la diferencia fui yo, que de alguna manera me auto destruí y eso es muy decepcionante", reconoció abiertamente Federer. "Quiero jugar mejor que esto y sé que puedo hacerlo. Lo demostré estas últimas semanas, pero hoy me volvió a faltar consistencia".

Federer no escapó a la pregunta de que su derrota había dejado de alguna manera frustrado también a los seguidores neoyorquinos que esperaban en los cuartos de final un gran duelo con otro español, Rafael Nadal, el número dos del mundo.

"Primero que nada, hubiera sido un duelo de cuartos, no una final. Pero jugando así, no iba a vencer ni a Rafa (Nadal) ni a Philipp Kohlshcreiber. Así que no pienso en eso", comentó Federer, de 32 años. " Hoy tengo que centrarme en otras cosas. Mi nivel de juego, sin ir más lejos".

La preocupación de Federer está más que justificada, ya que por primera vez desde la temporada del 2002 no ha podido alcanzar ninguna final en los cuarto torneos de Grand Slam.

"Es la historia de mi vida: cuando pierdo, los aficionados se quedan en shock al verme jugar de esta manera", señaló Federer, que en ningún momento hablar de comenzar a pensar en la retirada, y agradeció de nuevo el gran apoyo que le habían dado en el campo los 23.000 espectadores que llenaron las gradas de la pista central Arthur Ashe. "Debo luchar para recuperar mi juego ganador".