El presidente de EE.UU., Barack Obama, realizará su primer viaje a Suecia la próxima semana antes de asistir a la cumbre del G-20 en Rusia, en una gira marcada por asuntos como la economía, el comercio y Siria, informaron hoy funcionarios de alto rango de su Administración.

Durante una conferencia telefónica con periodistas, los funcionarios, que pidieron el anonimato, destacaron los principales elementos de la visita de Obama a Suecia -por invitación del primer ministro, Fredrik Reinfeldt- y de la agenda de la cumbre económica del G-20 en San Petersburgo (Rusia), que tendrá lugar el 5 y 6 de septiembre.

Los funcionarios insistieron en que, pese a los desacuerdos entre Estados Unidos y Rusia sobre cómo responder a la violencia en Siria y el refugio concedido al excontratista de la NSA Edward Snowden, reclamado por espionaje, ambos países pueden trabajar de forma "constructiva" en una amplia gama de asuntos de su agenda bilateral.

En ese sentido, Obama y su homólogo ruso, Vladimir Putin, tendrán "muchas oportunidades" para dialogar en el marco de las sesiones de trabajo programadas durante la cumbre del G-20, pero no se prevé una reunión bilateral entre ellos, aseguraron.

"Esto (la gira) no es tanto una visita a Rusia como un viaje para el encuentro del G-20, del cual Rusia es anfitrión. En estos momentos no hay una reunión bilateral o discusiones al margen entre los dos presidentes", precisaron.

Aunque el tema de la crisis en Siria surgirá en ese encuentro, "hay una agenda robusta de trabajo que hacer en el G-20 y los líderes se centrarán en eso", subrayaron.

El mandatario canceló su reunión privada con Putin después de que el Gobierno ruso decidiera dar asilo temporal al exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional Edward Snowden, quien filtró la existencia de dos programas de vigilancia secretos de esa agencia estadounidense.

Obama sí mantendrá encuentros bilaterales con otros mandatarios durante la séptima cumbre del G-20, pero su Administración aún no ha ultimado los pormenores de esos encuentros.

El gobernante viajará a Suecia la noche del martes próximo y su agenda allí al día siguiente incluirá reuniones con los primeros ministros de Noruega, Finlandia, Dinamarca e Islandia para tratar asuntos como el cambio climático; la cooperación en materia de seguridad y defensa; el desarrollo global, el comercio y las inversiones; y las negociaciones para una Alianza Transatlántica sobre Comercio e Inversiones (TTIP, en inglés).

"Desde luego, también tendrán oportunidad de discutir importantes asuntos globales, incluyendo Siria y Egipto", dijo uno de los funcionarios.

El 4 de septiembre, Obama concederá una rueda de prensa conjunta con Reinfeldt y, posteriormente, en el comienzo de la celebración judía de Rosh Hashanah (Año Nuevo), visitará la Gran Sinagoga de Estocolmo y el monumento a Raoul Wallenberg, el diplomático sueco que salvó la vida de "decenas de miles de judíos" húngaros durante el Holocausto.

Obama también visitará tres exposiciones sobre "energía limpia" en el Real Instituto de Tecnología y participará en una cena con los líderes nórdicos. El mandatario cerrará su visita en Estocolmo al día siguiente tras una reunión con el rey Carlos Gustavo y la reina Silvia.

La reunión del G-20, que congrega a las economías desarrolladas y emergentes del planeta, centrará la atención en "el crecimiento y la creación de empleos y, de hecho, será la primera desde noviembre de 2010 que no estará dominada por "medidas urgentes para resolver la crisis financiera", señaló una funcionaria.

Los temas sobre la mesa, repartidos en diversas sesiones de trabajo, incluirán el crecimiento económico y medidas para combatir la evasión de impuestos, la corrupción internacional y el cambio climático.

"Aunque el crecimiento global está mejorando, permanece débil. Los miembros del G-20 necesitan robustecer la demanda doméstica y crear empleos y esa será nuestra principal prioridad en San Petersburgo", indicaron los funcionarios.