La nadadora estadounidense Diana Nyad dijo hoy en La Habana que este sábado emprenderá nuevamente la ruta con la intención de lograr su "sueño" de cubrir a nado la distancia entre Cuba y Florida (EE.UU.), esta vez en unas 80 horas, sin jaula anti-tiburones y mejor protegida de las picaduras de medusas.

"Necesito fortuna como todos los nadadores", declaró Nyad en una rueda de prensa en el Club Náutico Internacional "Hemingway", ubicado en una marina turística al oeste de La Habana, desde donde partirá a las 09,00 hora local (13,00 GMT) acompañada de un equipo de apoyo integrado por 39 profesionales, entre ellos buzos, médicos, marineros y otros asistentes.

Nyad, de 64 años, nadó en cuatro ocasiones anteriores en las turbulentas aguas del Estrecho de Florida, la primera de ellas en 1978 con protección contra los ataque de tiburones y las cuatro siguientes sin ella.

La más reciente fue hace exactamente un año, pero la experimentada nadadora tuvo que renunciar a su meta después de bracear más de 60 de las 103 millas que separan las costas cubanas de las estadounidenses (96 de 160 kilómetros) a causa de la picadas de medusas que sufrió en ese trayecto.

Para esta nueva expedición, Nyad explicó que su estrategia para vencer a las llamadas "medusas de caja" incluye la aplicación de una vacuna creada por la especialista Angel Yanagihara, de la Universidad de Hawai, para contrarrestar e inhibir los severos efectos que producen sus picaduras.

También se vestirá con un traje de un tejido especial, calzará zapatillas, llevará guantes, se cubrirá la cabeza, en el rostro llevará una máscara de silicona, usará cremas y la boca la protegerá con una prótesis.

Precisó que el traje lo llevará solo en el horario nocturno, el período en que más atacan las medusas, y que se alimentará y beberá agua cada 40 minutos.

Aunque su equipo le ha propuesto que cambie de lugar para su pretendida aventura, Gwan o las Islas Maldivas, por ejemplo, Diana Nyad se muestra persistente en su empeño y asegura que no se rinde ante inconvenientes como el clima, las medusas o los tiburones que puedan aparecer durante este recorrido.

La deportista recordó que el año pasado las corrientes marinas "fueron horribles", está consciente de que ese es otro de los posibles obstáculos que deberá vencer, al igual que el estado del tiempo "muy difícil de predecir", pero confía en que "será bueno", según los pronósticos para los próximos días.

"Quiero llegar a la meta. Me toca al corazón cuando veo los mapas náuticos me recuerdo que el cruce entre Cuba y Florida es el más importante de nuestro tiempo", resaltó.

Para ella "hay una línea muy delgada entre que te das por vencida, dejarse de la mano de Dios, o no darse por vencida".

Nyad dijo que se ha preparado para nadar "continuamente" tres días completos y marcó el cuarto para arribar a su ansiado objetivo, llegar a las costas de Cayo Hueso.

Durante su carrera deportiva, Nyad se convirtió en la mejor nadadora de larga distancia del mundo, y batió varias plusmarcas, incluida la de siete horas y 57 minutos alrededor de la isla neoyorquina de Manhattan, cuando tenía 50 años.

En junio de este año, el intento de la nadadora australiana Chloe McCardel por vencer el mismo trayecto se lo frustraron las picaduras de medusas y en 2012, la británico australiana Penny Palfrey también trató, pero tras nadar más de tres cuartas partes del camino, una fuerte corriente marina la obligó a desistir.

Hasta ahora, la también australiana, Susie Malroney, es la única persona que ha logrado atravesar el Estrecho de Florida, entre Cuba y Estados Unidos, pero cubierta con una jaula contra tiburones.