El Tesoro italiano logró colocar hoy el máximo ofrecido de 6.000 millones de euros en bonos a 5 y 10 años sin variar el rendimiento en los de tipo decenal, por lo que el país superó la prueba de las emisiones de esta semana que se presentaba difícil ante la delicada situación política.

Los analistas valoraron la subasta de bonos a 10 años en la que se esperaba una fuerte subida del tipo de interés, que sin embargo permaneció estable al 4,46 %.

Se captó la totalidad de los 2.500 millones de euros ofrecidos en este tipo de bonos y se recibió una demanda de 3.790 millones, lo que supone un ratio de cobertura de 1,52 veces, superando la emisión de julio.

En el caso de bonos con vencimiento a cinco años, se captó el máximo de 3.500 millones de euros ofrecidos y el tipo de interés aumento al 3,38 %, un 0,15 % más que en la pasada subasta.

La demanda fue de 4.264 millones de euros y el ratio de cobertura fue de 1,22 veces la demanda, algo menor que en la pasada subasta de julio.

Tras la subasta, la Bolsa de Milán continuó en el terreno positivo de su apertura, mientras que la prima de riesgo bajó a los 255 puntos básicos.

Ayer el Tesoro había colocado 8.500 millones de euros en bonos a seis meses, cubriendo el máximo que ofrecía, y también con una ligera subida con respecto a la precedente emisión.

Se cierra así una semana que se esperaba más difícil para Italia tras las tensiones marcadas por las amenazas lanzadas por parte del partido de Silvio Berlusconi, el Pueblo de la Libertad (PDL), sobre la posibilidad de retirarse del Ejecutivo de coalición que preside Enrico Letta.

Sin embargo el acuerdo al que se llegó ayer en el Consejo de ministros con la abolición del Impuesto de Bienes Inmuebles sobre la primera casa (IMU), que era una de las imposiciones de Berlusconi para la continuidad del Gobierno, parece haber relajado a los mercados.