El tenista español Feliciano López logró superar hoy al local Bradley Klahn en la segunda ronda del Abierto de Estados Unidos pese a haber sufrido "un bajón físico importante" en el tercer set, con el que puso en riesgo su pase a la tercera ronda.

"Los dos primeros sets he jugado bien, con algunos altos y bajos pero bien. Luego al final estaba muy cansado y la verdad que me estaba viniendo abajo porque no me encontraba muy bien", dijo el toledano a la prensa después de imponerse al estadounidense por 6-4, 7-6(4), 4-6 y 7-5 en dos horas y 57 minutos.

López aseguró que tras el esfuerzo que tuvo que hacer durante la muerte súbita para hacerse con la segunda manga se quedó "sin fuerzas", y recordó que este verano pasó por una mononucleosis leve por la que se ha sentido "más cansado de lo normal", a lo que se unió también la humedad en Flushing Meadows.

Su rival se aprovechó de su "bajón físico" para jugar más agresivo y el toledano, que nunca había visto jugar a este tenista prácticamente desconocido, se quedó "sorprendido" de su nivel, pero finalmente en el tercer y el cuarto sets logró encontrarse de nuevo para hacerse con el partido.

Feliciano López, que dice encontrarse "bien tenísticamente", se tendrá que ver las caras en tercera ronda con Milos Raonic, décimo favorito, que hoy se convirtió en el verdugo de su compatriota Pablo Andújar, al que ganó por 6-1, 6-2 y 6-4.

"El partido con Milos (Raonic) es un partido difícil, pero me gustaría jugar bien, como yo sé, si juego así tendré mis oportunidades", dijo el toledano, quien asegura que ya en tercera ronda de un Grand Slam no puedes esperar sino partidos "obviamente más difíciles".