El escocés Andy Murray, tercer cabeza de serie, tuvo el privilegio de ser el último que debutase en el Abierto de Estados Unidos, al ser el defensor del torneo, y lo hizo de forma convincente al imponerse por 6-2, 6-4 y 6-3 al veterano francés Michael Llodra.

Murray, que no sufrió los efectos de los aplazamientos en la programación de la tercera jornada por la lluvia, dado que lo que se canceló fue el partido de las mujeres, saltó a la pista central Arthur Ashe con la determinación de seguir el ejemplo de los grandes favoritos al título, de ganar fácil en su debut.

Lo habían hecho el serbio Novak Djokovic (1), el español Rafael Nadal (2) y el suizo Roger Federer (7), ganar en tres sets en sus respectivos enfrentamientos de la primera ronda, y Murray se apuntó a la misma filosofía de vencer con el mínimo esfuerzo en una hora y 37 minutos que duró el partido.

A diferencia de lo que sucedió en los torneos Masters 1000 de Montreal y Cincinnati, que quedó eliminado en octavos y cuartos, respectivamente, Murray en el cemento del Arthur Ashe mostró un juego más consistente en todas las facetas.

El campeón defensor del último torneo de Grand Slam de la temporada consiguió la primera rotura de saque del partido en el séptimo juego de la manga inicial y a partir de ese momento se acabó la resistencia que había presentado Llodra, de 33 años, al que ganaría por cuarta vez en los enfrentamientos que han tenido.

Aunque Llodra le rompió el saque en el segundo set, en el cuarto juego (1-3), fue un mero espejismo porque Murray lo recuperó en el quinto y a partir de ese momento aseguró sus golpes y saque que le permitieron ganar la manga y dejar sin opciones a su rival.

El jugador francés se dio cuenta que no tenía nada que hacer de cara a luchar por una remontada y se limitó a cumplir el expediente en el tercero para que la "frustrante" jornada pasada por lluvia llegase a su final.

Murray, campeón olímpico de Londres 2012, tendrá de rival en la segunda ronda al argentino Leonardo Mayer que venció por 7-6 (4), 6-4, 3-6 y 7-6 (4) al rumano Victor Hanescu.

"Estoy contento por la manera como he jugado y la forma rápida que conseguí la victoria", declaró Murray. "El primer partido de un Grand Slam siempre tiene su dificultad, pero me he sentido bien y he ganado de una manera cómoda".

Nada de eso le sucedió al argentino Juan Martín Del Potro, sexto cabeza de serie, que tuvo que disputar tres horas y 13 minutos antes de poder derrotar al español Guillermo García-López por 6-3, 6-7 (5), 6-4 y 7-6 (7) en lo que fue el primer duelo entre ambos jugadores dentro del circuito profesional.

"Ha sido un partido típico de debut en un torneo como el Abierto, donde me encontré con un buen jugador que golpeo con eficacia la pelota desde el fondo de la pista y me hizo trabajar", declaró Del Potro. "Al final tuve la suerte que me entrase mejor el saque y los golpes decisivos cayeron de mi lado".

Su rival en la segunda ronda será el también campeón del Abierto, el australiano Lleyton Hewitt, de 32 años, que ocupa el puesto número 66 de la clasificación mundial, y venció 6-3, 4-6, 6-3 y 6-4 al local Brian Baker.

El duelo de campeones entre Del Potro, de 24 años, y Hewitt será el quinto que disputen como profesionales y el ganador romperá el empate a 2-2 que hay en los enfrentamientos anteriores, el última este año en el torneo London/Quee's Club que se disputó sobre pista de hierba y el triunfo fue para el jugador australiano por 6-2, 2-6 y 6-2.

El resto de la jornada dentro de la competición masculina dejó los triunfos del suizo Stanislas Wawrinka, noveno cabeza de serie, que venció 7-6 (2), 6-3 y 6-2 al checo Radek Stepanek.

Mientras que el surafricano Kevin Anderson (17) derrotó 7-5, 4-6, 6-2 y 6-3 al alemán Daniel Brands.

Otros cabezas de serie que lograron la victoria y el pase a la segunda ronda fueron el italiano Andreas Seppi (20), el ruso Mikhail Youzhny (21) y el francés Benoit Paire (24).