El jamaicano Usain Bolt encabeza la nómina de 19 recientes campeones del mundo que competirán este jueves en la Weltklasse de Zúrich, una de las reuniones más prestigiosas del mundo, conocida por el "Mundial de bolsillo" por la calidad de sus participantes.

Los cinco primeros de la final mundialista de 100 metros, disputada el pasado día 11 en Moscú, volverán a verse las caras mañana en el estadio Letzigrund en la penúltima reunión de la Liga de Diamante: Bolt, el estadounidense Justin Gatlin y los jamaicanos Nesta Carter, Kemar Bailey-Cole y Nickel Ashmeade.

Bolt venció en Moscú con su mejor marca del año (9.77), y ahora su objetivo será el mejor registro mundial de la temporada, en poder del estadounidense Tyson Gay -suspendido por dopaje- con 9.75.

Gatlin, subcampeón mundial en Moscú, también con su mejor marca del año (9.85), intentará aprovechar la relajación de Bolt tras su triplete mundialista para batirle por segunda vez este año, como en la Golden Gala de Roma.

El mitin suizo acostumbra a servir a quienes vienen de competir en los grandes campeonatos (Juegos Olímpicos o Mundiales) la oportunidad de refrendar su hegemonía ante los mejores, o bien de tomarse el desquite de sus derrotas.

La jamaicana Shelly-Ann Fraser-Pryce, que obtuvo en los Mundiales de Moscú el mismo triplete de la velocidad que Bolt (100, 200, 4x100), correrá en esta ocasión los 200, y, como en la capital rusa, se enfrentará a la marfileña Murielle Ahoure, subcampeona mundial.

La carrera de 200 tendrá, en realidad, a dos campeonas mundiales en la salida, ya que también se alineará en los tacos la titular de 400, la británica Christine Ohuruogu.

Una de las carreras más atractivas de Zúrich será un duelo que no se pudo ver en Moscú. Las etíopes Tirunesh Dibaba y Meseret Defar, que en los Mundiales se eludieron (la primera fue campeona de 10.000, la segunda de 5.000), coincidirán en esta última distancia para dirimir la supremacía del fondo.

Las tres primeras de la final mundialista de 10.000 -Dibaba, la keniana Gladys Cherono y la etíope Belaynesh Oljira- se enfrentarán a las tres medallistas de 5.000 -Defar, la keniana Mercy Cherono y la etíope Almaz Ayana-.

El desquite será el objetivo del granadense Kirani James, que llegó a Moscú como campeón mundial y olímpico de 400 y sin embargo fracasó en la final, en la que sólo fue séptimo. El estadounidense LaShawn Merritt, campeón, y el dominicano Luguelín Santos -bronce- estarán en la salida.

El salto de altura ofrecerá a Bohdan Bondarenko, campeón mundial, una nueva oportunidad de acercarse al viejo récord mundial del cubano Javier Sotomayor (2,45), que acaba de cumplir veinte años. El ucraniano, líder del año con una marca de 2,41, ha intentado batirlo varias veces este año.

La carrera de 110 metros vallas ofrecerá el regreso de Dayron Robles, enzarzado en una disputa con la Federación Cubana, que le ha apartado de la selección a perpetuidad por indisciplina. El explusmarquisa mundial se enfrentará con el actual campeón del mundo, el estadounidense David Olivier, y a otros seis finalistas en Moscú.

La Weltklasse, que ha arrojado 25 récords mundiales en sus 85 años de historia, presenta un cartel impresionante con 19 campeones del mundo, 15 olímpicos y, en conjunto, 56 medallas conquistadas en los Mundiales de Moscú. No hay un solo atleta entre los mejores del mundo que falte a la cita suiza sin estar lesionado o retirado de la competición, como la rusa Yelena Isinbáyeva.

Zúrich decidirá ya los ganadores en 19 pruebas del circuito, cada uno de los cuales se embolsará 40.000 dólares y recibirá un diamante. Algunos, como Ayanleh Souleiman (1.500), Aleksandr Menkov (longitud), Zuzana Hejnova (400 m vallas) y Christina Obergfoll (jabalina), sólo tendrán que participar para asegurarse el título.

El atractivo del mitin ha hecho que, un año más, las entradas se hayan agotado varias semanas antes, de forma que 25.000 espectadores asistirán a la primera de las dos finales de la Diamond League (la otra será el 6 de septiembre en Bruselas).