Janet Napolitano se despidió hoy del cargo de secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU. con un discurso en el que advirtió que las principales amenazas para el país en esta materia son la "creciente probabilidad" de severos desastres naturales debido al cambio climático y los ciberataques.

"Nuestro país, en algún momento, sufrirá un ciberataque que tendrá serias consecuencias en nuestras vidas y nuestra economía", indicó Napolitano en su conferencia de despedida en el Club Nacional de Prensa de Washington, en la que instó al Gobierno a aumentar sus estrategias de defensa.

Además, Napolitano, que estuvo cuatro años y medio al frente de una cartera que se ocupa de asuntos tan dispares y fundamentales como el manejo del terrorismo a nivel interno, la gestión de emergencias y la inmigración, remarcó que el país tiene que prepararse para "la creciente probabilidad de más eventos naturales, más severos, como resultado del cambio climático".

La secretaria saliente, quien fue la primera mujer en encabezar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), puso como ejemplo el devastador paso del huracán "Sandy" el año pasado, que provocó decenas de víctimas mortales y dejó sin luz a millones de personas en la costa este de Estados Unidos durante días.

Aprovechó además la ocasión para recordar su trayectoria al frente de la agencia federal y de los principales hechos con los que ha tenido que lidiar, entre los que mencionó los atentados de Boston de abril pasado, los tornados de Misuri y Oklahoma y los planes de ataque terrorista durante la Navidad de 2009 contra un vuelo con destino Detroit.

"Cada uno de los desafíos a los que nos hemos enfrentado nos han examinado de nuevas maneras. Nos presentaron nuevas oportunidades para aprender, y ser mejores en lo que hacemos. Hemos refinado nuestro enfoque a medida que las amenazas han cambiado y nuestro conocimiento ha aumentado", agregó.

Subrayó que "ser flexible y ágil significa reconocer" que es posible que no se puedan "detener todas las amenazas todo el tiempo".

Pero, remarcó, "podemos estar preparados para encararlas rápidamente cuando suceden y minimizar sus consecuencias. Ahora somos más resistentes".

Pese a las dificultades del cargo, Napolitano, de 55 años, valoró las "recompensas" que lleva asociado.

"Como mi sucesor comprobará pronto, es uno de los trabajos más gratificantes. Lo que hacemos tiene impacto directo en las vidas de las personas a lo largo del país y nuestras decisiones les afectan de manera tangible", indicó.

Asimismo, la también exgobernadora de Arizona valoró los esfuerzos realizados en la lucha contra la inmigración ilegal, enfocada contra los grandes criminales.

"Hemos deportado a la mayor cantidad de criminales peligrosos de la historia. Y, a la vez, hemos instado a los agentes a que utilicen la discrecionalidad para no perseguir casos no prioritarios de inmigración, como los niños que se encuentran en situación irregular", resaltó.

En este sentido, lamentó que el Congreso no haya aprobado aún una reforma del sistema migratorio en EE.UU. y resaltó las medidas parciales adoptadas bajo su dirección, como el programa de "acción diferida" conocido como DACA, que suspende la deportación de jóvenes indocumentados por dos años.

"DACA, por supuesto, no es un sustituto por una reforma migratoria integral (...) Pero es un indicativo de la amplitud de nuestro enfoque: dedicar recursos a la frontera, reorientar nuestra prioridades de seguridad y crear mayor flexibilidad dentro del sistema", afirmó Napolitano.

Desde que fue aprobado en 2012, la "acción diferida" ha suspendido la deportación de más de medio millón de jóvenes indocumentados, recordó la funcionaria estadounidense.

Tras su salida del gabinete del presidente Barack Obama, Napolitano, pasará a ser desde el próximo mes de septiembre la presidenta del Sistema Universitario de California.

Por ahora, Obama no ha designado al potencial sustituto de Napolitano.