El tenista argentino Máximo González, número 247 de la clasificación mundial, logró derrotar hoy a la primera "piedra" que se le puso en el camino del Abierto de EE.UU., el polaco Jerzy Janowicz, catorce cabeza de serie, devolviéndole el saque.

"Con él lo importante es devolverle el saque y yo me siento que devuelvo bien incluso en esta superficie y tenía confianza para el partido", aseguró a la prensa González, quien, pese a lo que pudieran decir las quinielas, se impuso a Janowicz por 6-4, 6-4 y 6-2 en dos horas y 15 minutos.

El de Tandil, que venía de la fase previa, reconoció que cuando se enteró de que en la primera ronda se tendría que medir al número 14 del mundo pensó "¡qué piedra me tocó!. Pero como venía jugando bien, devolviendo bien, moviéndome bien, adaptándome a la cancha, sentía que podía ganarle".

Janowicz, que este año alcanzó hasta las semifinales de Wimbledon, tuvo que recibir la asistencia de un fisioterapeuta durante el tercer set debido a los dolores que tenía en la espalda, que, según dijo después en conferencia de prensa, sentía "como un cuchillazo".

"Si se sentía así se hubiera retirado, no entiendo por qué jugó tres sets para decir después que sentía un cuchillazo, que no podía sacar", replicó el argentino.

González dijo sentirse "muy bien físicamente, muy fuerte y sin molestias", aunque también "un poco sorprendido" del resultado de la primera ronda en Flushing Meadows, "porque hacía tiempo que no jugaba cuatro partidos. Me agotaban los nervios de volver a jugar en un Grand Slam", reconoció.

"Me veo al nivel de poder estar jugando entre los cien" mejores, dijo el argentino, añadiendo que la lesión que sufrió hace cuatro años "ya quedo atrás" y ahora piensa "hacia adelante, en los pocos años que me van a quedar de carrera, en disfrutarlo y poder hacerlo lo mejor posible".

El tenista tuvo mejor suerte que su compatriota Horacio Zeballos, que cayó hoy eliminado en primera ronda del Abierto frente al francés Adrian Mannarino por 6-4, 4-6, 2-6 y 1-6, mientras que el también argentino Juan Mónaco (28 cabeza de serie) jugaba con el alemán Florian Mayer.