En su primera presentación en el Abierto de Estados Unidos de tenis desde 2011, Rafael Nadal no ha perdido la chispa.

El número dos del mundo y campeón del torneo en 2010 derrotó el lunes 6-4, 6-2, 6-2 a Ryan Harrison y estiró a 16 su racha de victorias en superficie de cemento este año.

Esa es la clase de desempeño que ha posicionado a Nadal como el gran favorito para ganar el US Open por segunda vez.

Tras perderse la edición anterior por una lesión en la rodilla izquierda, Nadal volvió a pisar la cancha central y su ingreso fue antecedido por las notas de "El Matador" de Los Fabulosos Cadillacs, el tema musical con el que le reciben en Flushing Meadows.

"Creo que es el año más sorprendente, probablemente, de mi carrera, pase lo que pase aquí y pase lo que pase de aquí a final de año", afirmó Nadal sobre una temporada en la que tiene marca de 54-3, ha ganado nueve títulos, incluyendo cinco de la Serie Masters, y por octava vez se consagró campeón en Roland Garros.

"Viniendo de donde venía es una de las cosas creo más difíciles que he logrado en mi carrera", añadió sobre la lesión en la rodilla que lo mantuvo en el dique seco durante siete meses.

Nadal ganó con autoridad: cometió 21 errores no forzados contra 34 de Harrison, 71% de efectividad ante el segundo saque del rival y no fue hasta el tercer set en el que encaró una bola de quiebre.

"Si pierdo no va a ser por quemado mentalmente. Lo que menos me siento es cansado mentalmente", replicó Nadal si a esta altura sentía el rigor de la temporada.

Harrison, de 21 años, es una promesa estadounidense que no termina de despegar. Su mala fortuna es que siempre choca contra los mejores de la elite a las primeras de cambio de las grandes citas, con una marca de 0-20 de por vida frente a jugadores Top 10.

El rival de turno de Nadal saldrá del ganador del partido entre el canadiense Vasek Pospisil y el brasileño Rogerio Dutra Silva.

De escaso rodaje este año, Venus Williams nunca había perdido en la primera ronda de este torneo. Pero la siete veces campeona de torneos de Grand Slam tampoco había tenido que medirse tan temprano contra una oponente situada entre las 30 mejores.

Williams venció 6-1, 6-2 a la belga y duodécima preclasificada Kirsten Flipkens, para lograr una de sus victorias más destacas desde que se retiró del US Open hace dos años tras diagnosticársele el síndrome de Sjogren, una enfermedad autoinmune que causa fatiga.

En apenas su tercer torneo desde que fue eliminada en la ronda inicial del Abierto de Francia, Williams quedó con marca de 15-0 en partidos de primera etapa en Nueva York. Como 60 del ránking, a la estadounidense le tocó abrir frente a un oponente que venía de disputar las semifinales en Wimbledon.

Su hermana Serena, la campeona vigente, no tuvo contemplaciones para vapulear 6-0, 6-1 a la italiana Francesca Schiavone en la tanda nocturna.

Tan abrumada estaba Schiavone por el despliegue de Williams (apenas ocho errores no forzados y 13-3 en winners), que en un momento buscó consuelo dándose un abrazo con un recogepelotas. "No necesitaba un abrazo, necesitaba ganar un game", dijo la italiana, campeona del Roland Garros 2010.

Ese partido duró exactamente una hora, y luego empezó a llover. No hubo otro remedio que posponer el resto de la jornada, con lo que el debut de Roger Federer frente al eslovenio Grega Zemlja deberá esperar hasta el martes.

También el lunes, la argentina Paula Ormaechea alcanzó la segunda ronda al vencer 6-3, 7-6 (7) a Kimiko Date-Krumm, la eterna japonesa de 42 años. La puertorriqueña Mónica Puig, 44 en el ránking, cayó 6-4, 3-6, 7-5 ante la rusa Alisa Kleybanova.

El uruguayo Pablo Cuevas tuvo que abandonar por lesión cuando perdía 6-3, 6-7 (5), 6-3 ante el serbio y 18vo preclasificado Janko Tipsarevic.

Además, Daniel Evans, un británico que es el número 179 del mundo y que debió sortear una fase previa, protagonizó la primera gran sorpresa del torneo al despachar en tres sets a Kei Nishikori, undécimo cabeza de serie.

En su debut en un US Open, Evans se impuso 6-4, 6-4, 6-2 ante Nishikori, japonés que disputaba su 17mo Grand Slam y que alcanzó los cuartos de final del Abierto de Australia el año pasado.

Evans, de 23 años, siempre había sido una promesa del tenis británico, con la expectativa de ir de la mano de Andy Murray, pero su poca disposición para entrenarse a fondo frenó su crecimiento en el circuito.

En otros resultados, la polaca Agnieszka Radwanska (3) y la china Li Na (5) avanzaron con triunfos en sets corridos. Radwanska se deshizo 6-1, 6-2 de la española Silvia Soler Espinosa, mientras que Li le ganó 6-2, 6-2 a la bielorrusa Olga Govortsova.

La española Carla Suárez Navarro (18) empleó 57 minutos para propinar una bicicleta — 6-,0, 6-0 — a la estadonidense Lauren Davis.

También avanzaron en la jornada el trío de preclasificados españoles conformado por David Ferrer (4), Tommy Robredo (19) y Feliciano López (23). Aparte de Nishikori, los otros cabezas de serie que se despidieron fueron el español Fernando Verdasco (27) y el letón Ernests Gulbis (30).

En la rama femenina, además, triunfaron la alemana Angelique Kerber (8), la serbia Jelena Jankovic (9), la estadounidense Sloane Stephens (15) y la alemana Sabine Lisicki.