Nuevas y sorprendentes revelaciones aparecieron este fin de semana en distintos medios de comunicación de Estados Unidos en las que el abogado de Alex Rodríguez, Joseph Tacopina, acusa directamente a los Yanquis de Nueva York de tratar de marginar a su cliente para no pagarle los millones que le deben.

"Durante las próximas siete semanas va a ser un camino muy escabroso, todos los días esperen una historia no sólo como ésta, sino aún mayor", declaró Rodríguez cuando hace unos días se dio a conocer que sus allegados habían filtrado información sobre los vínculos de Ryan Braun y Francisco Cervelli con la clínica Biogénesis, de Miami.

La advertencia de Rodríguez no pudo ser más precisa y consistente ya que el sábado saltaron nuevas informaciones, esta vez ofrecidas por su nuevo abogado, que hacen que el asunto del dopaje en las Grandes Ligas sea cada vez más actualidad.

Antes que se disputase en el Fenway Park el segundo partido de la serie ante Medias Rojas de Boston, donde los Yanquis perdieron por 6-1, el diario "New York Times" ofreció las declaraciones de Tacopina.

En las mismas, Tacopina reafirmó acusaciones que los Yanquis trabajaron en conjunto con las Grandes Ligas para mantener a Rodríguez fuera del campo de juego en su intento de anular el sobrante de su lucrativo contrato de 275 millones de dólares.

De inmediato, el presidente de los Yanquis, Randy Levine, tildó dichas acusaciones de "risibles".

"Los Yanquis no iniciaron la investigación (sobre Biogénesis) y las Grandes Ligas no nos ha mantenido al tanto del proceso. Hemos estado en la oscuridad", declaró Levine la tarde del sábado a la cadena de televisión ESPN tras darse a conocer el reportaje del "New York Times".

Parte de las duras acusaciones de Tacopina incluyeron que los Yanquis, le ocultaron a Rodríguez su lesión de la cadera izquierda, la cual, según el abogado, fue revelada en una resonancia magnética, y continuaron enviándolo al campo de juego a pesar de no estar en óptimas condiciones físicas.

"Lo sacaron al campo como si fuera un minusválido y lo hicieron parecer como un pelotero que estaba acabado", señaló Tacopina al periodo neoyorquino.

Tacopina, quien fue contratado por Rodríguez hace apenas dos semanas, también declaró que su equipo legal está "harto" de la manera en que se ha tratado al jugador a través del proceso.

"Es algo horrendo para el legado de George Steinbrenner. Estos son los New York Yankees, no un club de mafiosos", subrayó Tacopina.

Levine negó todas las alegaciones de Tacopina, tildándolas de "engañosas y completamente falsas", añadiendo que era "triste" que el abogado de Rodríguez se prestase para "declaraciones tan ridículas".

"Alex debería hablar con su desempeño en el campo o callarse la boca", fueron las llanas palabras de Levine a ESPN al pedirle reacción a las declaraciones en el New York Times.

"Es algo que no tiene ningún sentido y ni siquiera vale la pena responder", señaló Levine en llamada telefónica con ESPN. "Si (Alex) piensa que se ha hecho algún tipo de injusticia con su tratamiento médico debería someter una querella y con mucho gusto revelaremos sus récords médicos".

Levine agregó que con el permiso de Rodríguez los Yanquis podrían presentar como evidencia todos los documentos médicos desde su primera cirugía de cadera en 2009. La organización siempre ha sostenido que Rodríguez ha recibido el mejor tratamiento médico posible.

"Es sorprendente que el abogado de Alex ahora se preste para una serie de declaraciones tan imprudentes, engañosas y falsas. Todo quita la atención de la pregunta principal que él se ha negado a contestar: ¿usó o no usó sustancias ilegales para mejorar el rendimiento?", dijo un evidentemente frustrado Levine a ESPN.

Al finalizar el encuentro del sábado, donde Rodríguez se fue en blanco en tres turnos con un ponche y una base por bola, el tercera base tuvo muy poco que decir sobre el tema al ser asediado por los medios.

"No he visto el reportaje del New York Times", comentó A-Rod frente a su casillero ante preguntas sobre las declaraciones de Tacopina. "Dejaré que mi abogado maneje esos asuntos".

Al citársele los comentarios directos de Tacopina, incluyendo acusaciones contra Levine de decirle a uno de sus médicos que "no quería verlo nunca más un campo de pelota", A-Rod continuó con su postura que un día llegará el momento preciso para abordar esos temas.

"No quiero hablar de eso ahora, habrá un lugar y momento adecuado para hablarlo, pero no es este momento", reiteró un singularmente sereno Rodríguez.

En referencia a su condición física al finalizar la campaña pasada, el mismo A-Rod había dicho la noche anterior "no debí haber saltado al campo en ningún momento".

Al preguntársele si ese comentario había sido en referencia a que los Yanquis lo obligaron a jugar con conocimiento de su lesión, Rodríguez se negó a dar detalles específicos del asunto.

"Me refería al hecho que ahora, en comparación con el año pasado, me siento mucho mejor, pero ni siquiera quiero pensar en lo que sucedió en el pasado, sólo quiero centrarme en el presente. Mi meta es tratar de llevar a este equipo a los playoffs y ganar es el único objetivo", reiteró.

Ante preguntas directas sobre si Tacopina estaba autorizado a hablar en su nombre, Rodríguez afirmó que "debería ser así", pero en varias ocasiones reiteró, "tengo que leer el artículo primero", agregó.