Sin importar el tipo de bólido en el que corra el año próximo, Juan Pablo Montoya está ansioso por volver a triunfar.

Ése fue el mensaje que el piloto colombiano de 37 años repitió el viernes durante un breve encuentro con la prensa en el Michigan International Speedway. Montoya no volverá con la escudería de Chip Ganassi para una octava temporada en la NASCAR, y su futuro es incierto.

Montoya no reveló qué opciones explora.

"He hablado con mucha gente, pongámoslo así", dijo. "No quiero mencionar a nadie específicamente, pero sé que hay gente interesada".

La meta de Montoya es simple.

"Lo único que ya dije es que quiero estar en un auto en el que pueda ganar", comentó. "No sé qué voy a hacer, pero quiero asegurarme de estar en un bólido ganador".

Montoya es uno de los pilotos más laureados del mundo, con un triunfo en las 500 Millas de Indianápolis y victorias en la Fórmula Uno, la NASCAR y las 24 Horas de Daytona. Pero los resultados en la NASCAR han sido decepcionantes.

Tiene dos victorias en 239 carreras de inicio y su mejor temporada fue la de 2009, cuando terminó octavo.

La estadía más reciente de Montoya con Ganassi comenzó en 2006, cuando dejó la F1 para correr en la NASCAR. Formaron también equipo para ganar el campeonato de la CART en 1999 y las 500 Millas de Indianápolis antes de que el colombiano se marchara a la Fórmula Uno.

Cuando se le preguntó si trabajaría con Ganassi en la IndyCar o en la Grand-Am, Montoya dejó abierta esa posibilidad.

"Podría ser con Chip o con alguien más", dijo. "Con Chip, algo que dijimos es que, en primer lugar, queríamos asegurarnos de preservar nuestra amistad. Somos muy buenos amigos, tenemos una buena relación".

Pero Montoya reconoció que un cambio sería benéfico para ambas partes.

"Hemos estado juntos durante siete años, hemos tenido altibajos. Creo que si seguimos y los resultados no llegan, terminaremos odiándonos", señaló.