"Mou, tu dedo nos señala el camino", fue la perversa pancarta exhibida por el sector más radical de la hinchada del Real Madrid poco después de que su entonces timonel, José Mourinho, avivara al máximo el fuego rival con el Barcelona, al poner literalmente su dedo en el ojo del segundo entrenador azulgrana, Tito Vilanova, en partido de la Supercopa española.

La imagen y consiguiente mensaje de los ultras acabó retratando una de las etapas más crispadas de la centenaria historia del club blanco, suponiendo también un punto de inflexión en los aficionados, quienes se dividieron en partidarios y detractores del técnico portugués.

El presidente, Florentino Pérez, se posicionó a favor del apodado "Special One" pero sufrió las consecuencias pues, tras tres años en el banquillo, Mourinho pactó el pasado mayo su salida al Chelsea londinense con el discreto balance de una Supercopa, una liga y una Copa del Rey conquistadas.

Hoy el Madrid y su cuestionado presidente no tienen "dedo" bajo el que ampararse, pero sí nueva dirección ante la serena mirada del italiano Carlo Ancelotti, reciente campeón de la liga francesa con el Paris Saint Germain, más la contrastada solvencia de un "crack" intocable: Cristiano Ronaldo.

En un brusco cambio de guión, Pérez se despidió de Mourinho y se abrazó Ancelotti para liderar su enésimo proyecto faraónico, reforzado con el fichaje más caro del Madrid de un futbolista español en Asier Illarramendi, procedente de la Real Sociedad, y pendiente de la llegada del galés Gareth Bale, actual del Tottenham.

Los madridistas, decepcionados tras una última campaña sin triunfos y con la espina clavada de no ganar la décima Liga de Campeones con Mourinho, afrontan con ilusión la nueva temporada, de la que esperan mejores resultados, juego, e imagen.

Resulta sintomático que Pérez haya recurrido a Ancelotti, hombre de trato cercano y diplomático, del perfil del actual seleccionador Vicente Del Bosque, para insuflar aire nuevo a la institución.

Ocho han sido los técnicos que han abanderado los diversos proyectos de Pérez, fundador del concepto de "Los Galácticos" que abanderaron futbolistas como David Beckham, Zinedine Zidane, Luis Figo o Ronaldo "el verdadero, el brasileño", según apuntó recientemente Mourinho, a quien el cinismo acompañó hasta Londres.

"Yo no escupo en el plato donde como", se limitó a contestar Cristiano, liderando el pase de página que parece haber unido más que nunca al plantel. "No le guardo rencor a Mou, eso es de perdedores", aseguró el central Sergio Ramos. "No me quedan cicatrices por lo que pasó", remarcó el arquero Iker Casillas, defenestrado la pasada campaña por el portugués y previsible titular el domingo, en el debut liguero contra el Betis.

Evitando mención directa a su antecesor, los jugadores han resaltado "la cercanía" de Ancelotti, quien también ha recuperado para la causa al central Pepe, y las buenas sensaciones se han visto refrendadas cobre la cancha en pretemporada, con un juego más alegre y ofensivo, personalizado en la irrupción del brasileño Casemiro, incorporado del filial.

Previsiblemente, el máximo realizador ha vuelto a ser Cristiano con seis dianas y, pese a la marcha del argentino Gonzalo Higuaín, en la "Casa Blanca" ya se frotan las manos con el excelente estado de forma exhibido por el portugués, más delgado, más concentrado, más maduro y siempre enchufado, como demostró con sus dos goles en el amistoso ganado por 3-1 al Chelsea de Mourinho.

En el nuevo Madrid de Ancelotti ganan también protagonismo los "bajitos" como Luca Modric, Mesut Oezil e Isco Alarcón, tomando una página del libro de estilo del Barsa, al que esperan destronar de su condición de campeón y superar en la carrera por la Champions.

Solo una liga en siete años interrumpidos al mando ha sumado Pérez desde que echara a Del Bosque en 2000. Su última aventura, quitando el pendiente de la renovación de contrato Cristiano, que se antoja cercana, no ha podido tener un mejor arranque y se apoya en el esperanzador currículum de Ancelotti, campeón en sus pasos previos por Italia, Inglaterra y Francia.