Los políticos ucranianos acusaron el jueves a Rusia de iniciar una guerra comercial para presionar al país a que no firme un acuerdo de cooperación con la Unión Europea, con lo que las relaciones entre los dos antiguos estados soviéticos han caído en un nuevo punto bajo.

Las restricciones impuestas por Moscú a los productos ucranianos esta semana han dejado decenas de trenes y camiones estancados en la frontera, según un destacado grupo empresarial, que advirtió de una "completa paralización de las exportaciones ucranianas".

Moscú ha criticado los planes de Kiev de integrarse política y económicamente a la UE y disminuir su dependencia de las importaciones de gas natural ruso. El mes pasado, el presidente ruso Vladimir Putin viajó a Kiev para asistir a una ceremonia religiosa y resaltó nuevamente que Rusia debería ser la aliada más cercana de Ucrania.

Después que Kiev siguió sus negociaciones con la UE, Rusia prohibió el mes pasado de sus comercios los populares dulces ucranianos, alegando razones de seguridad. Esta semana impuso duras restricciones a decenas de otros productos, al agregar a las empresas ucranianas a una lista de fabricantes peligrosos.

El gobierno ruso reconoció los problemas de tránsito en la frontera ruso-ucraniana, pero no dio más detalles, según la agencia noticiosa Interfax. La agencia dijo que la oficina rusa de ferrocarriles dijo que los vagones se han amontonado en los cruces fronterizos debido a controles adicionales, aunque la situación "está controlada".

El gobierno ucraniano no ha criticado abiertamente a Rusia, que sigue siendo un gran socio comercial, indicando que trabaja en una solución. La oficina ucraniana de ferrocarriles dijo que los retrasos en la frontera son culpa de Rusia.

El líder de la oposición ucraniana Arseniy Yatsenyuk acusó el jueves a Rusia de intentar intimidar a Ucrania para que se una a una alianza económica encabezada por Moscú, la Unión Aduanera, y evitar que firme un acuerdo de libre comercio en noviembre con la UE.

"Esta guerra comercial ha alcanzado una magnitud espectacular", dijo Yatsenyuk en una declaración. "Incluso los malos vecinos no hacen esto y mucho menos los socios".

Incluso una entidad progubernamental ucraniana y amistosa con Rusia, el Partido de las Regiones, protestó por la medida de Moscú.

"Uno no debería hablar de esta manera a un vecino, a estados soberanos", dijo el parlamentario Volodymyr Oliynyk, del Partido de las Regiones. "Ucrania está siendo presionada de forma incivilizada para que se sume a la Unión Aduanera".

Los analistas coincidieron que la medida es una amenaza mal disimulada a Ucrania para que no deje la esfera de influencia del Kremlin.