Dos jóvenes estadounidenses, que dicen promover la "diplomacia ciudadana", visitaron hoy la capital de Ecuador, la quinta nación a la que llegan en un mes tras haber ganado un concurso a nivel mundial, que les permitirá viajar durante 180 días por 22 países.

Alex Ayling (25 años) y Marko Ayling (27) son dos hermanos nacidos en California, amantes de la aventura y decididos a dar voz a ciudadanos comunes a los que visitarán durante su travesía, una práctica que ellos llaman "diplomacia ciudadana".

El menor de los Ayling aseguró que incluyeron a Ecuador en su ruta porque es "un país pequeño pero que tiene de todo: mucha diversidad de culturas, fauna y paisajes".

Ambos, ganadores del concurso "Biggest, Baddest Bucket List" auspiciado por el sitio web de información para viajeros "MyDestination", que viajarán con todos los gastos pagados, visitaron Canadá, México, Barbados y Costa Rica, antes de Ecuador.

Tras dejar Ecuador, los jóvenes, que escogieron por propia voluntad los países que visitan, viajarán a Brasil el próximo sábado.

En su travesía viajan cada semana a un destino nuevo, graban dos vídeos que suben a internet y en los que explican diez cosas que se pueden hacer en el país y cuentan sus vivencias personales.

Además, escriben dos artículos sobre su experiencia en el sitio, según dijeron.

"Durante este viaje queremos mostrar la diversidad del mundo, de culturas porque vivimos en un mundo súper diverso y ahora mismo, en esta época, vamos perdiendo cosas muy buenas", señaló Alex Ayling al indicar que pretenden "dar una idea" de lo que se debe cuidar.

Explicó que con la iniciativa se busca incentivar el turismo. Viajan en todo tipo de transporte, aunque el "poco tiempo" y la cantidad de países que deben visitar, los obliga a trasladarse mayoritariamente en avión.

Con sólo una mochila al hombro cada uno y sus equipos de comunicación, los dos jóvenes, que aprendieron español en España donde fueron profesores de inglés, se declaran "minimalistas" y aseguren no tener planes una vez que terminen sus seis meses de travesía.

"El futuro no está escrito, ya veremos", dijo Markos Ayling quien, como Alex, considera que realizan una especie de "diplomacia informal, ciudadana" pues van a diferentes lugares, conversan con distintas personas y transmiten sus pensamientos por nuevos canales de comunicación gracias al internet.

Alex, un joven risueño, se declara "adicto" a las diferencias culturales y Markos, que cuando era niño quería ser embajador, dijo haberse dado cuenta de que tenía "más oportunidad" de ayudar con la actividad que ahora realiza: contar historias de culturas distintas.

"Nosotros queremos hacer diplomacia cara a cara, intentar ser entendidos y entender", dijo Marko, quien asegura que la forma de viajar ahora "ha cambiado totalmente" debido al Internet y las redes sociales.