La Policía de Birmania arrestó a un activista de la comunidad rohingya por compartir fotos en las redes sociales sobre los enfrentamientos violentos entre desplazados musulmanes y las fuerzas de seguridad, publican hoy los medios locales.

Las hostilidades entre ambos bandos ocurrieron el pasado viernes en un campo de desplazados rohingya cerca de la ciudad de Sittwe, en el noroeste del país, cuando un grupo de personas acudió a reclamar el cuerpo sin vida de un vecino que según las autoridades había fallecido ahogado.

No obstante, los rumores propagados entre la comunidad apuntaban a que el vecino había muerto tras ser torturado por los policías.

Las autoridades dispararon al aire como advertencia, pero al ver que el tumulto no se disolvía comenzó a disparar contra la multitud, con un balance final de un muerto y diez heridos, señala el diario "The Irrawaddy".

Los enfrentamientos coincidieron con la visita del relator especial de Naciones Unidas a las zonas donde tuvo lugar en 2012 la violencia sectaria en el estado Rakhine entre budistas y musulmanes rohingya.

Than Shwe, quien se encarga de suministrar alimentos al campo de desplazados, fue detenido por las autoridades locales el martes cuando se encontraba en su casa, aunque se desconoce qué cargos enfrentará.

Según un portavoz familiar, Shwe envió a un amigo por "Facebook" varias fotografías tomadas al cadáver del vecino, donde se podían apreciar varias contusiones en el cuerpo sin vida en contra de la versión oficial que apuntaba al ahogamiento.

El detenido aún permanece bajo custodia, a pesar de la intervención del enviado de la ONU, Tomás Ojea Quintana, quien pidió al Gobierno que éste fuera liberado, declaró la familia del detenido al diario "The Irrawaddy".

"Él (Quintana) les dijo a los líderes de la comunidad que había pedido al Gobierno la liberación de todos los detenidos, incluido Than Shwe", declaró Aung Win, en nombre de la familia.

Unos 140.000 desplazados, en su mayoría rohingyas aunque también musulmanes de otras etnias y budistas rakhine, se encuentran hacinados en numerosos campos improvisados tras la violencia en junio y octubre del año pasado.

Al menos 160 personas murieron a causa de los enfrentamientos y miles de casas fueron incendiadas.

El pasado marzo, en la ciudad de Meiktila, en el centro del país, grupos de budistas mataron a 43 musulmanes e incendiaron miles de viviendas, varias mezquitas y una escuela islámica.

Después de casi medio siglo de dictadura militar, Birmania atraviesa una etapa de reformas de tinte democrático a partir de la disolución de la última junta militar en 2011 y la creación de un Gobierno civil encabezado por exgenerales. EFE