Un técnico itinerante de hospitales acusado de desatar el año pasado un brote de hepatitis C en varios estados de Estados Unidos se declaró culpable el miércoles de cargos federales por drogas en un tribunal en Nueva Hampshire, bajo un acuerdo con la fiscalía que recomienda que él pase entre 30 y 40 años en prisión.

El juez le preguntó a David Kwiatkowski, de 34 años, por qué no iba juicio. "Porque soy culpable", respondió Kwiatkowski. Dijo que era adicto a las drogas y al alcohol y que recientemente se le diagnosticó depresión, para la cual toma varios medicamentos.

Kwiatkowski se declaró culpable de 14 cargos de robo y alteración de drogas. La audiencia de sentencia fue fijada para el 3 de diciembre.

Con su acuerdo, Kwiatkowski se evitará caros criminales relacionados con pacientes fuera de Nueva Hampshire. Al menos dos decenas de demandas civiles relacionadas con el caso están pendientes, la mayoría de ellas en el Hospital Exeter, donde trabajó durante 13 meses.

Oriundo de Michigan, Kwiatkowski trabajó en 18 hospitales de siete estados antes de ser contratado en Nueva Hampshire en 2011. Como técnico itinerante de hospitales, era asignado por agencias laborales para que cubriera puestos temporalmente en todo el país. En ese tiempo, contrajo hepatitis C y está acusado de infectar a otras personas al robarse jeringas con analgésicos y reemplazarlas con jeringas llenas de una solución salina mezclada con su sangre.

Según el acuerdo presentado el lunes, Kwiatkowski dijo a los investigadores que había estado robando drogas desde 2002 — el año antes de concluir su entrenamiento médico — y que sus acciones estaban "matando a muchas personas". Sus abogados han declinado numerosos pedidos de entrevistas.

Cuarenta y seis personas en hospitales en cuatro estados en los que trabajó Kwiatkowski han sido diagnosticadas con la misma cepa de hepatitis C que tiene él: 32 pacientes en Nueva Hampshire, siete en Maryland, seis en Kansas y uno en Pensilvania. Uno de los pacientes en Kansas falleció y las autoridades dicen que la hepatitis C, que causa enfermedades del hígado y problemas crónicos, fue determinante.

En Nueva Hampshire, algunos de los pacientes infectados han sufrido problemas físicos y emocionales graves, según el acuerdo. Entre los siete cuyas experiencias llevaron a los 14 cargos, un hombre no ha conseguido trabajar desde que desarrolló hepatitis C, otro tuvo problemas para controlar su diabetes y para dormir, y un tercero tiene miedo de besar a su esposa en la boca, aunque el virus no puede ser transmitido de esa forma.