El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, dijo hoy que no sancionará la cuestionada Ley de Reconversión de Deuda y aseguró que esa norma "no hipoteca ningún" recurso del Estado, como señalan diversos sectores.

"Yo no voy a convertir esto en tema de campaña, cuando venga el nuevo presidente que decida si la sanciona o no la sanciona, ahí va a quedar en el escritorio", declaró Lobo a los periodistas durante el lanzamiento de un programa de infraestructura en el municipio de San José Colinas, en el departamento occidental de Santa Bárbara.

La cuestionada ley, aprobada el 19 de julio pasado por el Parlamento, con la dispensa de dos debates y sin haber sido presentada a la sociedad para su debate, permitirá a empresas extranjeras la explotación de recursos naturales, energía y telecomunicaciones.

El gobernante explicó que la ley "no hipoteca ningún bien del Estado", porque es solo "un instrumento financiero que obliga" a las empresas concesionarias a operar el proyecto en seis meses y a dar una "garantía" al Gobierno.

Agregó que en los próximos días dará a conocer el nombre de unas 280 empresas que tienen proyectos en concesión en Honduras y no los están ejecutando.

Centenares de hondureños encabezados por el expresidente Manuel Zelaya protestaron hoy en Tegucigalpa en rechazó a esa ley que, según los manifestantes, no beneficia al país centroamericano.

La marcha, convocada por el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), fue para "denunciar y protestar porque el pueblo no está satisfecho con la explotación y el saqueo del que está siendo objeto", declaró Zelaya escuetamente a Efe.