La tensión se disparó hoy de nuevo entre Costa Rica y Nicaragua con el llamado a consultas del embajador costarricense en Managua, luego de que el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, dijera que reclamaría para su país la provincia costarricense de Guanacaste.

Ortega afirmó el martes, en un discurso con ocasión del 33 aniversario de la Fuerza Naval de Nicaragua, que podría considerar acudir a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para reclamar esta provincia costarricense de 10.141 kilómetros cuadrados, lo que constituye el 20 % del territorio de Costa Rica.

"Eso le permitiría a Nicaragua recuperar un inmenso territorio, si la sentencia favoreciera a Nicaragua", comentó el mandatario, quien sostuvo que existen "fundamentos históricos" de que esa provincia fue "cedida" a Costa Rica a inicios del siglo XIX.

Las afirmaciones de Ortega desataron la ira de las autoridades y de muchos ciudadanos costarricenses, especialmente los habitantes de Guanacaste, en el Pacífico norte, quienes manifestaron a través de los medios y las redes sociales su indignación ante la pretensión de Nicaragua.

"Es un desprecio difícil de entender y difícil de comprender particularmente por el hecho de que Costa Rica no está haciendo nada para provocar este tipo de reacciones", afirmó la presidenta costarricense, Laura Chinchilla.

"Nuestra obligación como Gobierno es prestarle atención, darle toda la importancia que amerita cuando se amenaza a un país con cercenarle una importante porción de su territorio", añadió.

Para definir las acciones a seguir, la mandataria llamó de inmediato a consultas al embajador costarricense en Managua, Javier Sancho, y al canciller Enrique Castillo, quien se encontraba de viaje en Colombia y que calificó la política de Ortega de "expansionista".

Chinchilla anunció que también enviará una nota formal de protesta a Nicaragua.

El agente nicaragüense ante la CIJ, Carlos Argüello, dijo hoy por su parte que desconoce si Nicaragua reclamará Guanacaste ante ese tribunal con sede en La Haya, como sugirió el presidente Ortega.

"La única información que tengo es lo que el presidente dijo ayer (...) lo que se vaya a hacer o se puede hacer, habría que preguntarle directamente al presidente", declaró Argüello.

Ortega aludió en su discurso oficial a que "dadas las circunstancias y que es un tema que no ha sido debatido en la Corte" Internacional de Justicia, pudiera reclamar Guanacaste.

Los límites entre Costa Rica y Nicaragua quedaron establecidos en el tratado Cañas-Jerez, firmado en 1858, pero ambas naciones llevan años enfrentándose por disputas limítrofes.

Guanacaste, que abarca el 20 % del territorio costarricense, es uno de los mayores atractivos turísticos de Costa Rica por sus playas y riquezas naturales y además es la cuna del folclor y la cultura del país.

Este territorio se anexó a Costa Rica en 1824, tras realizar cabildos en sus principales pueblos y, según historiadores locales, antes de esa fecha no pertenecía a ningún país.

Marco Antonio Jiménez, alcalde de Nicoya, una de las principales comunidades de Guanacaste, calificó las declaraciones de Ortega como una "absoluta ignorancia".

Para Jiménez, con sus palabras, Ortega demostró una "absoluta ignorancia sobre la evolución de la circunscripción provincial y también, más grave aún, desconoce un acto único e inigualable en Latinoamérica", pues Guanacaste se anexó voluntariamente a Costa Rica el 25 de julio de 1824.

"Entre los motivos para realizar ese acto soberano se encontraba la inestabilidad política, militar y jurídica que atravesaba Nicaragua, país que estaba sumido en una guerra civil", argumentó el alcalde en una carta enviada al mandatario nicaragüense.

La misiva indica, además, que la anexión voluntaria de este territorio a Costa Rica estuvo basada en el análisis de un grupo de lugareños que deseaba llevar a cabo sus actividades cotidianas, productivas y comerciales en un ambiente de "convivencia pacífica".

El abogado constitucionalista Fabián Volio, expresó que la declaración de Ortega es "lamentable", propia de un "dictadorzuelo".

Este episodio se suma a la larga lista de riñas que Costa Rica y Nicaragua han mantenido por años.

Hace algunas semanas, Costa Rica acusó a Nicaragua de ofrecer bloques petroleros en zonas del océano Pacífico y el mar Caribe que supuestamente le pertenecen o donde los límites marítimos no han sido definidos.

Además, la CIJ mantiene abierto un juicio por una supuesta invasión de Nicaragua a una pequeña porción de territorio costarricense en el Caribe y por aparentes daños ambientales de Costa Rica al fronterizo río San Juan, de soberanía nicaragüense.