La neozelandesa Valerie Adams, doble campeona olímpica (Pekín y Londres) y tres veces campeona mundial de peso, se convirtió hoy en la primera mujer que obtiene cuatro medallas de oro consecutivas en Mundiales al imponerse en la final con una marca de 20,88 metros.

Se trata de su victoria consecutiva número 39, más cantada que nunca después de sus 20,90 en Londres a finales de julio. Si hace dos años ganó el título en Daegu con nuevo récord de Oceanía (21,24), hoy le bastó con 36 centímetros menos.

El concurso careció de emoción. Adams lanzó la bola a 20,41 metros en su primer tiro y dejó sentenciada la contienda porque ninguna de sus rivales se le acercó. Luego mejoró hasta los 20,88 en el tercero.

La alemana Christina Schwanitz, campeona de Europa bajo techo en marzo pasado, demostró que los nervios que la atenazaban en las grandes competiciones son cosa del pasado. Hoy batió su récord personal con un tiro de 20,41 que le dio la medalla de plata.

El tercer puesto, con 19,95, fue para la china Lijiao Gong -bronce olímpico en Londres y mundial en Daegu-, que arrebató por un centímetro la presea a la estadounidense Michelle Carter, que llegaba segunda del ránking mundial con sus 20,24 de junio pasado -récord nacional-.

Carter aspiraba a emular a su padre, Michael, que logró la medalla de plata en los Juegos de Los Ángeles'84 en esta misma disciplina.