James "Whitey" Bulger, el temido jefe de la mafia de Boston que se convirtió en uno de los fugitivos más buscados del país, fue declarado culpable el lunes en una serie de 11 asesinatos y decenas de otros crímenes, muchos de ellos cometidos cuando se dice que era informante del FBI.

Bulger, de 83 años, se quedó en silencio y no mostró ninguna reacción al escuchar el veredicto, que llevó a su fin un caso que no sólo paralizó a la ciudad con su violencia espantosa, sino que también expuso la corrupción dentro del FBI de Boston y su relación demasiado cómoda con sus soplones del hampa.

Bulger fue acusado principalmente de crimen organizado, acusación que engloba 33 delitos, entre ellos 19 asesinatos que supuestamente ayudó a planear o que él mismo perpetró durante las décadas de 1970 y 1980 mientras dirigía la banda Winter Hill, la despiadada mafia irlandesa de Boston. El cargo de chantaje también incluyó actos de extorsión, asociación delictuosa, lavado de dinero y tráfico de drogas.

Después de cuatro días y medio de deliberaciones, el jurado determinó que participó en 11 de esos asesinatos, junto con casi todos los otros delitos en la lista de crimen organizado. También fue declarado culpable por separado de otros 30 delitos, entre ellos posesión de ametralladoras.

Bulger podría recibir una sentencia de cadena perpetua el 13 de noviembre. Pero dada su edad, incluso una condena corta podría equivaler a una sentencia de cadena perpetua para él, que ya está ligeramente encorvado y con la barba blanca.

Cuando terminó la sesión, Bulger volteó a ver a sus familiares y levantó su pulgar. Afuera del tribunal, los familiares de las víctimas se abrazaron entre sí, así como a los fiscales y a los abogados defensores.

Durante el juicio de dos meses, los fiscales federales lo retrataron como un mafioso de sangre fría que mataba a cualquiera que considerara una amenaza, junto con las personas inocentes que se encontraran en el lugar equivocado en el momento equivocado. De acuerdo con los testimonios, cuando terminaba se iba a tomar una siesta mientras sus subordinados se encargaban de la limpieza.

Entre otras cosas, Bulger fue acusado de estrangular a dos mujeres con sus propias manos, disparar contra dos hombres en la cabeza después de encadenarlos a sillas e interrogarlos durante horas y abrir fuego contra dos hombres cuando salían de un restaurante de South Boston.

Bulger, modelo para el personaje del siniestro jefe del crimen interpretado por Jack Nicholson en la película "The Departed" de Martin Scorsese estrenada en 2006, fue considerado por años como un Robin Hood que compraba pavos del Día de Acción de Gracias para los otros residentes de clase trabajadora del sur de Boston y que mantuvo las drogas duras fuera del barrio. Pero esa imagen se hizo añicos cuando las autoridades comenzaron a desenterrar cadáveres.