El gángster James "Whitey" Bulger, conocido en EE.UU. por ser jefe de la mafia irlandesa en Boston en los años 70 y 80, fue hallado hoy culpable de 11 asesinatos, crimen organizado y narcotráfico, lo que le expone a una sentencia máxima de cadena perpetua, informaron fuentes judiciales.

Un jurado de Boston (Massachussetts) anunció su veredicto en el caso de "Whitey", de 83 años, que fue interpretado por el actor Jack Nicholson en la película "The Departed" de Martin Scorsese, y que llegó a estar en la lista de los fugitivos más buscados del FBI junto a Osama bin Laden.

"Whitey" fue hallado culpable de once de los 19 asesinatos de los que se le acusaba, y que cometió cuando dirigía la banda "Winter Hill Gang", centrada en el sur de Boston y cruentamente enfrentada con la mafia de Nueva York por el control de la ciudad de Massachussetts.

En total, el jurado le declaró responsable de 31 de los 32 cargos de los que se le acusaba, entre ellos asesinato, crimen organizado, extorsión, distribución de narcóticos, lavado de dinero, y posesión ilegal de armas, entre ellas ametralladoras.

El jurado, que deliberó durante cinco días antes de entregar su veredicto, consideró que había pruebas suficientes para acusar al gángster de once asesinatos, pero no de otros ocho.

Está previsto que se dicte sentencia en el caso el próximo 13 de noviembre, cuando se espera que el octogenario gángster quede condenado a pasar el resto de su vida en la cárcel, tanto si obtiene la cadena perpetua como si no.

Durante los dos meses que duró el juicio, la acusación retrató a "Whitey" como un asesino despiadado, que mataba a cualquiera que viera como una amenaza e incluso a gente inocente que había visto lo que no debía.

"Whitey" logró eludir a la autoridad durante décadas gracias a la cooperación del corrupto agente del FBI John Connolly, que avisaba a los gángsters sobre los operativos policiales, y que actualmente cumple condena en Florida.

Bulger huyó en 1994 de Boston y permaneció durante 16 años escondido en un sencillo apartamento de Santa Mónica (California), una acomodada ciudad del condado de Los Ángeles a orillas del Pacífico, junto a su compañera sentimental, Catherine Greig.

Ante la incapacidad de localizar al gángster, los agentes federales se enfocaron en el paradero de Greig, conocida por su pasión por la cirugía estética, a quien finalmente descubrieron en 2011 acompañada por Bulger, que vivía bajo otro nombre.