Estados Unidos condenó los "cobardes" atentados con coche bomba que causaron unos 50 muertos y 245 heridos ayer en Bagdad y otras ciudades de Irak y calificó a sus autores de "enemigos del islám".

"Estos ataques tenían como objetivo familias que celebraban el Eid al Fitr, la fiesta que marca el final del mes sagrado del Ramadán", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Jen Pskai, en un comunicado difundido hoy en su web.

"Los terroristas que cometen estos actos son enemigos del islám y enemigo común de EEUU, Irak y la comunidad internacional", añadió, antes de asegurar que los ataques llevan el mismo "sello" de los perpetrados en los últimos meses, muchos de los cuales han sido obra de Al Qaeda en Irak.

Una cincuentena de personas perdieron la vida y otras 245 resultaron heridas en la cadena de atentados con coches bomba que sacudió Bagdad, Naseriya, Kirkuk, Kerbala y Babel, informaron a Efe fuentes policiales.

Esa oleada de atentados se produjo pese al intenso despliegue de las fuerzas de seguridad en el marco de un plan para mantener la tranquilidad durante el Eid al Fitr.

Pskai recordó que EEUU ha ofrecido una recompensa de 10 millones de dólares por la captura del jefe de Al Qaeda en Irak, Abu Bakr al Baghdadi, autor de atentados en el país árabe desde 2011.

El Gobierno de EEUU está listo para colaborar estrechamente con el iraquí contra la amenaza que supone Al Qaeda en Irak y otros grupos terroristas, añadió la portavoz.