La etíope Tirunesh Dibaba, actual campeona olímpica de 10.000 metros, consiguió hoy su tercer título mundial de la distancia, seis años después de haber logrado el segundo consecutivo en Osaka.

Con la táctica que le ha dado casi todos sus éxitos, Dibaba, que también ha sido dos veces campeona del mundo en 5.000, respondió a todos los ritmos y esperó a la última vuelta para asestar su golpe letal. Venció con un tiempo de 30:43.35, seguida de la keniana Gladys Cherono (30:45.17). Belaynesh Oljira (30:46.98) redondeó el éxito etíope con la medalla de bronce.

Con la campeona anterior, la keniana Vivian Cheruiyot, embarazada, finalmente no hubo duelo etíope entre Dibaba y Meseret Defar, quienes, estando inscritas en las dos pruebas de fondo, se eludieron al elegir caminos diferentes. Defar prefirió los 5.000.

La estadounidense Shalane Flanagan, medallista de bronce olímpica en 2008, marcó la pauta en la final con un primer mil en 3:07.57 que puso en fila al grupo pero luego terminó pasándole factura.

Las vueltas fueron transcurriendo sin novedad. El segundo kilómetro se pasó en 6:13.92 y el tercero en 9:20.85. Ahí se rebeló la japonesa Hitomi Niiya, que aceleró el ritmo y obligó a Dibaba a descubrirse, saliendo en su busca.

Niiya, que en los Juegos de Londres terminó novena después de liderar la prueba durante muchas vueltas, cubrió hoy la mitad de la carrera en 15:30.38 y siguió tirando, doblando rivales a partir del sexto kilómetro.

Las africanas -dos etíopes, dos kenianas- marchaban cómodamente a la estela de la japonesa, dejando pasar las vueltas. A 500 metros del final, Dibaba tomó la cabeza y lanzó un largo esprint que terminó por doblegar a Cherono, la única que había recogido el guante.