La exclusiva isla de Martha's Vineyard, frente a la costa de Massachusetts, se prepara para recibir hoy de nuevo al presidente Barack Obama y su familia de cara a sus habituales vacaciones estivales.

En esta ocasión, la familia Obama se alojará en la casa de verano de David Schulte, donante demócrata y gestor financiero, valorada en 7,6 millones de dólares.

La residencia, construida en 1961 y reformada hace una década, cuenta con seis habitaciones y una superficie de 200 hectáreas.

El Servicio Secreto de EE.UU. ya ha acordonado un área de seguridad en torno a la vivienda en la que Obama disfrutará de unos días de relax en la propiedad con vistas al océano Atlántico junto a su esposa Michelle, y sus dos hijas Sasha y Malia.

Obama aprovechará la estancia para disfrutar de su pasión por el golf, pasear con sus hijas y esposa, y conversar con sus asesores más allegados de cara a la nueva temporada política tras el final del receso veraniego del Congreso.

Tendrá como vecinos, en la localidad de Chilmark, a los actores Ted Danson y Michael J. Fox.

El mandatario, que ha visitado la isla en 2009, 2010 y 2011, ha tenido que cambiar de residencia después de que su alojamiento habitual Blue Heron Farm fuera vendido a comienzos de este año.

Dado que la nueva casa se encuentra cerca de una de las principales carreteras de la isla, los residentes han mostrado este año sus quejas sobre las alteraciones en el tráfico debido a las medidas de seguridad.

"La casa alquilada por el presidente se encuentra a apenas 100 metros de la carretera (...) este año va a ser un inconveniente", indicó el concejal del municipio Warren Doty, en declaraciones recogidas por el diario local Martha's Vineyard Gazette.

Martha's Vineyard, con cerca de 20.000 habitantes, es un popular destino turístico para la elite progresista estadounidense, donde también han pasado temporadas el expresidente Bill Clinton y su familia y la ex Primera Dama Jackie Kennedy.

Los Obama planean quedarse en la isla hasta el próximo 18 de agosto.