Una de las cafeterías Starbucks en Newtown, Connecticut, cerró el viernes temprano, antes de la hora en que simpatizantes y detractores de la libre posesión de armas de fuego planeaban reunirse en el lugar.

El presidente de Starbucks, Chris Carr, dijo en la página de internet de la empresa que la decisión fue adoptada por respeto a la comunidad, donde fueron asesinados en diciembre 20 niños y seis educadoras a manos de un individuo armado.

Los organizadores del llamado "Día del reconocimiento a Starbucks" habían anunciado en un mensaje en Facebook que querían agradecer el apoyo de la cadena de cafeterías a su derecho a poseer armas y para ello se reunirían en uno de los establecimientos.

Un grupo que impulsa el control de armas — Newtown Action Alliance — se manifestó en contra, dijo que la comunidad aún no se recuperaba de aquella matanza y solicitó a Starbucks que evalúe su política de permitir el ingreso de clientes armados en las cafeterías de la marca.

Carr aclaró que Starbucks no había auspiciado el acto y exhortó a las personas a que se comunicaran con legisladores para que les expresaran sus puntos de vista sobre la posesión de armas.